Red de transporte de drogas, a juicio

Los 17 acusados de pertenecer a una banda de narcotráfico fueron enviados a audiencia inicial por el juez de Distrito Penal de Audiencia de Rivas, Diógenes David Dávila Dávila, quien, además de admitir la acusación por crimen organizado y tráfico internacional de estupefacientes, decidió dejar a los 13 detenidos en prisión preventiva y a la vez giró orden de arrestos y allanamientos contra cuatro acusados que están en libertad.

Parte de los acusados por supuesto tráfico de drogas, ayer en el Juzgado de Rivas. la prensa/R. Villarreal

CORRESPONSAL/ RIVAS

Los 17 acusados de pertenecer a una banda de narcotráfico fueron enviados a audiencia inicial por el juez de Distrito Penal de Audiencia de Rivas, Diógenes David Dávila Dávila, quien, además de admitir la acusación por crimen organizado y tráfico internacional de estupefacientes, decidió dejar a los 13 detenidos en prisión preventiva y a la vez giró orden de arrestos y allanamientos contra cuatro acusados que están en libertad.

Los señalados de estar vinculados al primer gran quiebre de droga en el sur nicaragüense este año, donde se ocupó 474 kilos con 506.3 gramos de cocaína, fueron remitidos a audiencia inicial para el próximo 27 de enero a las 11:30 a.m., mientras que para el 26 de enero se hará una audiencia especial para resolver sobre un incidente de devolución de algunos bienes ocupados.

La vinculación hecha por la Fiscalía y la Policía a los diferentes acusados refiere a una organización de red de transporte ilegal de droga, que incluye el trasiego de la misma desde Panamá hasta Guatemala, usando las costas del municipio de San Juan del Sur para el desembarque, y así evitar el paso por la frontera de Peñas Blancas.

Es por esa razón que el costarricense Guido Bolandi llegó por la tarde al hotel Río Lago, y posteriormente salió a San Juan del Sur a traer la droga, con la que fue capturado a las dos de la madrugada del pasado 15 de enero por una patrulla policial, dijo en la audiencia el fiscal auxiliar del Ministerio Público, Dionisio Parrales López.

La Fiscalía presentó como evidencias, además de los vehículos que fueron ocupados durante la incautación de la droga en Las Lajas, La Virgen, otros 12 cabezales y 14 rastras, tres pangas, varios vehículos livianos, una propiedad de 45 manzanas, cuyo dueño se encuentra en calidad de depositario, y una gran cantidad de escrituras públicas de compra y venta de vehículos, así como reconocimientos de adeudos, cancelación de adeudos, declaraciones juradas, garantías prendarias, armas de fuego —como dos escopetas, una pistola—, televisores, cocinas de gas, entre otra gran cantidad de elementos ocupados a los presuntos traficantes.

¿SE IBAN A ESTAFAR ENTRE ELLOS?

De los 432 tacos rectangulares, sólo 412 contenían cocaína, y fueron los que pesaron los 474 kilos y medio de la droga. Los otros 20 tacos contenían trozos de madera, por lo que la Policía supone que entre los mismos narcos se iban a estafar en la millonaria transacción de droga, cuyo valor según información que maneja la Policía de Rivas es de entre cinco mil y siete mil dólares por kilo.

JUECES SUPLENTES COMO ABOGADOS DEFENSORES

Llamó la atención que dentro de la batería de siete abogados defensores se encontraba el juez suplente Local Penal de Rivas, José Adán Castillo, el mismo que el pasado dos, tres y ocho de enero del corriente fungió como juez suplente en el Juzgado Local Penal del municipio de Potosí, donde mandó a prisión preventiva a diez ex cañeros acusados de quemar un cañaveral en Ochomogo. Castillo se presentó ante el juez Dávila como el defensor del acusado Norlan Javier Granados Leal.

El judicial Castillo dijo a LA PRENSA que estaba en todo su derecho de litigar, argumentó que la Corte no se lo impide, y añadió que mientras no esté litigando en el juzgado en el cual él funge como suplente, “no hay problema”.

Otra juez suplente que actuó en la audiencia preliminar en calidad de representación de un tercero de buena fe es Lindabeth Fariña, suplente del Juzgado Local Único de Moyogalpa, quien busca recuperar un bien ocupado de un familiar de los acusados, quien según sus alegatos nada tiene que ver en este proceso judicial.

La audiencia preliminar dio inicio a las doce meridiano de ayer lunes, y se extendió después de varios recesos hasta las 6:20 p.m., cuando el juez Dávila emitió su resolución de enviar a audiencia a los 17 acusados.

JOVEN DETENIDA FUE DEJADA EN LIBERTAD

De los cuatro detenidos en el centro turístico hotel Río Lago (lugar donde se ocupó la droga) la joven capitalina Julieth de la Concepción Herrera, de 22 años, fue dejada en libertad por la Fiscalía, y tampoco se le incluyó en la larga lista de acusados, según Ibarra porque no había suficientes pruebas que la vincularan al caso.

Los 13 prisioneros remitidos a audiencia inicial son el costarricense Juan Carlos Guido Bolandi, de 44 años; Julio César Torres Torres, de 44; William José López Umaña, de 27 años; éstos tres fueron capturados en el kilómetro 119.5 de la Carretera Panamericana, frente al puente Las Lajas, en La Virgen, dentro de las instalaciones del hotel Río Lago, donde la Policía ocupó los 474 kilos y medio de cocaína que eran trasegados en un auto de placas costarricenses 667603, conducido por Guido Bolandi.

También están en prisión los acusados Reinaldo César Gutiérrez, de 44 años, de Masatepe; Ezequiel José Salazar Acuña, de 34 años; Ulises René Muñoz, de 36; Engel Lenin Sánchez Gutiérrez, de 29; Norlan Rafael Padilla Blanco, de 35; Leonel Efraín Gutiérrez, de 23; William Enrique Bermúdez Valle, de 31; William José López Umaña, de 27; todos éstos originarios de Managua.

Otros detenidos son el chinandegano César Augusto Artola Valle, de 40; Norlan Javier Granados Leal, de 27 años, y Edwin Antonio Granados Álvarez, de 35; estos últimos, originarios de la ciudad de San Juan del Sur.

La acusación presentada en la audiencia preliminar señala que la especialidad antidrogas de la Policía Nacional venía trabajando en la investigación y seguimiento de un grupo organizado de narcotraficantes, el cual, según la acusación de la Fiscalía, estaba liderado por Ezequiel José Salazar Acuña, un transportista del domicilio del kilómetro 13.1 Carretera a Masaya, quien se encargaba de realizar los pagos por los servicios de transporte, vigilancia y ocultamiento de la droga.

En la propiedad de Salazar Acuña fue donde la Policía encontró 57 mil dólares, en billetes de veinte y cincuenta, los que estaban ocultos en una llanta de repuesto de un contenedor celeste, y que dio positivo cocaína cuando les hicieron la prueba de vapor Tracer 2, detalla la acusación.

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