La unidad en la diversidad

En el Volumen II de mis Obras se afianza esta idea y se da continuidad al tema de la libertad, presente en los escritos filosóficos y políticos del Volumen I, pues como lo señala el excelente editorial del diario La Prensa del 11 de diciembre pasado, titulado “La filosofía como herramienta de libertad”, “en el pensamiento de Serrano Caldera, la filosofía consiste en la posibilidad de darle sentido al actuar del ser humano y de adoptar determinada conducta ante las cosas que le ocurren”.

Mi trabajo filosófico se ha sustentado en el principio de la Unidad en la Diversidad, en el que se busca superar, tanto la uniformidad que somete y destruye la libertad, como la desintegración que elimina toda intención y finalidad en el ser humano, la sociedad y la historia.

En el Volumen II de mis Obras se afianza esta idea y se da continuidad al tema de la libertad, presente en los escritos filosóficos y políticos del Volumen I, pues como lo señala el excelente editorial del diario La Prensa del 11 de diciembre pasado, titulado “La filosofía como herramienta de libertad”, “en el pensamiento de Serrano Caldera, la filosofía consiste en la posibilidad de darle sentido al actuar del ser humano y de adoptar determinada conducta ante las cosas que le ocurren”.

Sin perjuicio de la temática específica enumerada en el índice general de la obra publicada hasta hoy, convendría señalar que hay, entre otros, dos temas que de forma explícita o implícita están presentes en los estudios que componen los dos primeros volúmenes. Ellos son: el tema de la libertad, y el de la relación entre razón y realidad. A ellos quiero referirme brevemente en esta ocasión.

En lo que concierne a la libertad, este tema atañe a las reflexiones éticas, metafísicas, jurídicas y políticas que se hacen en las Obras, sea en lo que se refiere a la actitud del sujeto frente a sus propias decisiones y responsabilidades, como frente al poder ante el que debe reafirmarla como requisito necesario de su condición humana.

Si bien la libertad implica la condición material del sujeto fuera de cualquier tipo de cadenas que lo limitan y enajenan, también consiste en la actitud del mismo frente a la opresión y el ejercicio arbitrario del poder que lo encarcela y oprime. Libre es quien ha sido encadenado por la defensa de su libertad. Libre es quien aún recluido por disentir del poder mantiene su conciencia crítica y su convicción en los valores y principios que alientan su lucha, pues como dice Ciorán: “La libertad es el derecho a la diferencia”.

El poder que por diferentes formas encadena y oprime a su adversario, se encadena a sí mismo, pues aquél que por disentir quita a otro su libertad se convierte en esclavo a causa de su propia injusticia. Así nos lo recuerda Hegel en la “ Dialéctica del amo y del esclavo” en la Fenomenología del Espíritu cuando expresa que a causa de la opresión que ejerce sobre otro, el amo deviene el verdadero esclavo.

El mismo Hegel nos recuerda también la responsabilidad personal del que ejercita su libertad, pues ella tiene límites para no convertirse en libertinaje que violenta los derechos de los demás. Por eso en el mejor sentido de la palabra, considera a la ley como la libertad realizada, pues es ahí en donde se establecen los espacios y los límites, los derechos y deberes que hacen posible la convivencia libre entre los seres humanos.

En cuanto a la relación entre razón y realidad, hemos tratado de reflexionar y hacer la crítica, desde nuestro propio punto de vista, del pensamiento que plantea que la realidad es únicamente fruto de la razón, el desarrollo de la Idea o el Espíritu, a partir de cuyo desenvolvimiento se va produciendo la naturaleza y la historia y todas las formas de vida material o social en un proceso que incluye desde el guijarro hasta la estrella, pasando por el ser humano y sus creaciones culturales, sociales y políticas, según lo expresa Hegel en su imponente sistema filosófico.

De la misma manera, hemos tratado de analizar y hacer la crítica del punto de vista filosófico, como el de Marx, por ejemplo, que asume que el pensamiento y la razón son productos exclusivos de la realidad social, la praxis, y que su función, en cierto sentido, se limita a dar cuenta racionalmente de lo que esa práctica histórica produce. Clásica es su afirmación en el Prefacio a la Contribución a la Crítica de la Economía Política, cuando dice que no es la conciencia la que produce al ser, sino el ser social el que produce la conciencia.

En varios de mis libros he tratado de señalar que al formularse de manera absoluta cada una de las dos tesis principales, la de Hegel y la de Marx, se mutila el alcance tanto del pensamiento como de la realidad. En cambio, considero que lo que en verdad se produce es una relación dialéctica entre ambos, de forma tal que cada uno de ellos es a la vez causa y efecto del otro, pues así como el pensamiento se forma por la observación y explicación de los hechos que acontecen en la realidad, del mismo modo la realidad se forma por la influencia de las ideas y conceptos que provienen de la razón. Por ello, pienso que es válido afirmar que el pensamiento es una forma de la realidad, pero igualmente válido es sostener que la realidad es una forma del pensamiento. Esta interacción es también un ejercicio de la libertad.

En su magnífico ensayo de presentación del Volumen II, el doctor Juan Bautista Arríen destaca en mi trabajo el concepto de Unidad en la Diversidad, y el compromiso e interrelación entre el pensamiento y la acción. En una parte de su estudio dice: “En coherencia con la filosofía comprometida, Alejandro vive la realización de la filosofía como quehacer humano, como diálogo, como compromiso solidario, con el destino del ser humano sobre la tierra, ser humano que carga en la actualidad el drama de su ruptura con él mismo, con los otros, con el medio ambiente y con la trascendencia”.

Y en su valioso escrito el joven estudiante Michael Cárcamo, dice: “La filosofía del doctor Serrano… es vida pensada y pensamiento vivido, amor por la sabiduría que integra conocimiento y realidad, que quiere salvar al ser del abismo metafísico que le acecha e intentar calmar la angustia de sus incógnitas constantes”.

Este trabajo para tratar de presentar una organización sistemática de mi punto de vista filosófico y político, tiene como propósito intentar una contribución al debate de las ideas y a la construcción de un pensamiento que se hace en contacto polémico con la realidad.

Espero que estas Obras sean de utilidad para profesores y estudiantes universitarios y de secundaria, y para todas aquellas personas interesadas en el conocimiento y debate de los grandes temas de ayer y de hoy desde la perspectiva de la filosofía. Desearía que ellas contribuyeran a estimular el diálogo y la crítica, con plena libertad y en forma tal que cada quien pueda expresar y defender sus ideas con racionalidad y rigor, para encontrar los puntos de coincidencia, la Unidad en la Diversidad en la cual construir una sociedad más libre y justa. b

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