El presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), Róger Arteaga, solicitó al gobierno de Daniel Ortega nombrar con urgencia a un embajador en Estados Unidos, para evitar trabas a la cooperación y el comercio con ese país.
Nicaragua lleva casi un año sin embajador en Estados Unidos, principal socio comercial y segundo cooperante bilateral del sector público y privado nicaragüense, cuyo monto consolidado ascendió a 28.2 millones de dólares en el primer semestre del 2009, según cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN).
En el 2008 la cooperación bilateral para ambos sectores alcanzó un total de 41 millones de dólares.
De ahí la preocupación de la empresa privada nicaragüense que demanda al Gobierno nombrar con urgencia un embajador de Nicaragua en Estados Unidos, cuya vacante permanece abandonada desde marzo del 2009 tras la renuncia del embajador Arturo Cruz Sequeira, para regresar a la docencia.
El nombramiento de un nuevo embajador nicaragüense en Washington se ha convertido, para la política exterior de Daniel Ortega, en una misión misterio.
El canciller nicaragüense Samuel Santos dijo ayer en España que su Gobierno continúa analizando de manera “muy cautelosa” las opciones para sustituir esa vacante en Washington.
“Históricamente, la relación con EE.UU. siempre ha tenido sus altos y bajos”, admitió Santos en la madrileña Casa de América, según informó la agencia Efe.
“Estamos manejando de cerca, sobre todo el presidente (Daniel Ortega), la relación con Estados Unidos para realmente mejorarla”, remarcó el canciller, quien negó que el retraso esté ligado al vínculo de amistad que Nicaragua está desarrollando con Rusia.
EMPRESARIOS PIDEN
Los empresarios de Nicaragua, y en particular la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (Amcham), tienen otra lectura de la negativa de Ortega a nombrar un jefe diplomático en Estados Unidos.
A criterio del presidente de Amcham, Róger Arteaga, la decisión de Ortega de mantener abandonada la embajada en Washington tiene un trasfondo político, a pesar de que el gobernante sandinista ha dicho en varias ocasiones que no mezclará los asuntos políticos con los económicos.
“La mejor fuente de cooperación y el mejor mercado que tenemos está abandonado”, lamentó Arteaga.
“El embajador mueve inversiones, es un vendedor que anda ofreciendo las ventajas de Nicaragua. En Estados Unidos los embajadores son los que andan tocando las puertas a los organismos financieros internacionales para atraer fondos al país”, agregó el empresario.
Las repercusiones trascienden los campos de la cooperación y la política, porque también afectan la relación comercial. Según Arteaga, desde el año pasado han recibido quejas de empresas nicaragüenses que tienen problemas para resolver trabas administrativas con compradores, y reclaman por la falta de un embajador en Estados Unidos.
Arteaga aseguró que cuando las empresas nicas tienen problemas, tratan de resolverlos desde Nicaragua a través de la embajada de EE.UU. en Managua.
“Antes nos contactábamos con (el embajador) Cruz y nos apoyaba, para resolver los problemas”, enfatizó.
El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, no cree que la inversión, comercio y cooperación con Estados Unidos se vea afectada por no tener un embajador de Nicaragua en ese país, pero considera necesario nombrar de inmediato un jefe diplomático nicaragüense en Washington.
Aguerri aseguró que desconoce por qué Nicaragua no ha nombrado un embajador allí. “Es necesario tener un embajador, pero hasta el día de hoy la falta de un embajador no ha sido freno para detener la atracción de inversiones para este país”, comentó.
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