RIO DE JANEIRO/AFP
La penitenciaría más antigua de Brasil fue demolida este sábado en Rio de Janeiro, con la utilización de 500 quilos de explosivos, según imágenes transmitidas por la televisión local.
Los ocho predios que conformaban la penitenciaría Frei Caneca, la más antigua del país inaugurada en 1850, cayeron al piso cual torre de naipes y provocaron una gran nube de polvo que se extendía por todo el barrio.
En el terreno, de unos 66.000 m2, se prevé construir un complejo de apartamentos en el marco del plan habitacional gubernamental «Minha Casa, Minha Vida», precisó el canal Globo.
El proyecto es que se construyan 2.500 unidades populares para albergar a los habitantes de favelas en zonas de riesgo de desmoronamiento, como el Morro do Sao Carlos.
Debido a la implosión se prohibió la circulación en varias calles del centro de Rio de Janeiro y unos 10.000 vecinos de las regiones cercanas fueron evacuados.
Los 70 presos que todavía estaban en el local fueron transferidos a otra cárcel.
