Washington/EFE
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó hoy la alarma y profunda preocupación ante nuevas amenazas y hostigamiento contra los dirigentes e integrantes de la Organización del Pueblo Indígena Mephaa (OPMI) de México.
Según un comunicado de la CIDH, la sede de la organización defensora de los derechos humanos OPMI en el estado sureño de Guerrero estuvo vigilada todo el día el 6 de marzo de 2010 desde las cuatro de la madrugada y por la noche recibió un papel con una amenaza de muerte.
Varias de las personas amenazadas han sido propuestas por la CIDH como testigos en dos casos sobre México que se tramitan actualmente en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH).
La OPMI ha recibido amenazas desde hace años e incluso la CIDH otorgó medidas cautelares el 14 de enero de 2005 para proteger la vida de sus integrantes.
Al no ser implementadas, la Comisión solicitó medidas provisionales a la CorteIDH, que las otorgó en abril de 2009, pero que, según la CIDH, «no han sido implementadas de forma efectiva».
Ante estos hechos, la Comisión informó el 16 de marzo a la Corte sobre la situación de riesgo en que se encuentran las personas amenazadas y recordó al Estado de México su obligación de proteger a los defensores de derechos humanos.
Asimismo, la CIDH defendió la labor de estas activistas como «esencial para la construcción de una sociedad democrática sólida y duradera» e insistió en su papel protagonista para lograr un pleno Estado de Derecho y el fortalecimiento de la democracia.