CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA
Poblaciones fronterizas del municipio de Jalapa, en Nueva Segovia, tienen razones fuertes para celebrar junto al Programa de Asistencia al Desminado en Centroamérica, de la Organización de los Estados Americanos (PADCA-OEA) el Día Internacional de Acción contra las Minas. En territorios abandonados en la guerra hoy siembran y cosechan hasta tres veces al año.
- El Programa de Asistencia al Desminado en Centroamérica, de la Organización de los Estados Americanos (PADCA-OEA), anunció que en mayo próximo concluirán las operaciones de desminado en Nicaragua.
El programa de la OEA ha verificado que a enero del año en curso quedan algunas comunidades de Jinotega y Nueva Segovia con 2,500 personas habitando a unos 5 kilómetros o menos de un campo minado, informó Carlos Orozco, coordinador regional de las oficinas de PADCA-OEA.
En 1990 Nicaragua tenía a más de medio millón de personas viviendo en un radio de un kilómetro de distancia de los campos minados.
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En Las Pampas, comunidad ubicada en la micro-región noreste de Jalapa, una gran parte de los dueños originales de las tierras abandonaron la zona en tiempo de guerra, vendían tierras completamente sembradas de minas. Unas ocho personas murieron, la última apenas hace seis meses y otras 12 sufren lesiones ocasionadas por estos artefactos explosivos.
“Las minas aquí se miraban como latas de cerveza tiradas en la tierra, muchos por la necesidad de trabajar optaron por limpiar esas tierras con esfuerzo propio y murieron, pero hace cuatro años las tropas del Ejército hicieron realidad nuestro sueño, ver reverdecer nuestros campos con el cultivo de frijoles sin riesgo alguno”, dijo René Alfaro Reyes, productor y líder de la comunidad de Las Pampas.
PENDIENTES DE ARTEFACTOS
En este lugar, fronterizo con Honduras —minado durante los enfrentamientos bélicos de los años ochenta— aún no descartan que con el tiempo pueda aparecer algún artefacto explosivo, oculto o removido por las corrientes o por deslaves provocados por las fuertes lluvias que se caracterizan en este lugar, pero presumen que la población está preparada para dar aviso y prevenir este tipo de accidentes.
El Programa de Asistencia al Desminado en Centroamérica, de la Organización de los Estados Americanos (PADCA-OEA), celebró esta semana con las comunidades Las Pampas, Las Uvas, Linda Vista y Jalapa junto a Radio Nicarao, en el municipio de Jalapa, festivales recreativos en ocasión del Día Internacional de información sobre el peligro de las minas y de asistencia para las actividades relativas a las minas.
En Las Pampas la celebración fue doble. Con la presencia del ingeniero Edgard Forero, de la oficina regional del PADCA-OEA y los promotores, también fue inaugurado un comedor infantil, contiguo a la escuela, donado por este organismo con fondos del Gobierno de Holanda y construido con mano de obra voluntaria de la comunidad.
A sólo dos kilómetros del lugar “bandeando el río Poteca (de Honduras) estaba nutridito de minas, hoy nos llenamos de gozo porque podemos trabajar nuestras tierras y saber que nuestros hijos tienen un sitio donde educarse sanos y seguros”, sostuvo René Alfaro.
Para Edgard Forero “es un orgullo haberle ayudado a la comunidad como recompensa para que vivan una vida normal y tranquila”.
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