Noel Enrique Espinoza Ruiz, de 42 años, murió asesinado por dos delincuentes la noche del domingo.
Éste se desempeñaba como cadete del taxi placas M 10027, propiedad de Franklin Grádiz Toruño a quien le había trabajado durante tres años consecutivos, presentando una excelente conducta en sus labores.
Los hechos ocurrieron en el costado norte del colegio Américas Dos cuando la víctima llegó para dejar a los supuestos pasajeros en ese lugar.
Varios testigos observaron a un hombre de identidad desconocida que salió de la puerta trasera del vehículo con un cuchillo en la mano.
Las personas que vieron al delincuente huir con rumbo desconocido se acercaron al vehículo para saber qué había pasado y encontraron el cuerpo del hoy occiso sentado en posición inclinada hacia el asiento delantero del pasajero.
Al observar a la víctima bañada en sangre, varios vecinos altruistas procedieron a llevarlo al Hospital Alemán Nicaragüense, pero murió a pocas cuadras antes de llegar al centro hospitalario.
Según la Policía del Distrito Seis, el hombre murió por la estocada mortal propinada en el pecho, la que le provocó un ahogamiento en su propia sangre, además recibió un golpe en la frente. La Policía le encontró el celular en la bolsa, pero mantiene que el móvil fue el robo.
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