Ciudadano
“El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su Patria un poder que pretende hacerse superior a las leyes”.
Marco Tulio Cicerón (106 a.C-43 a.C); escritor, orador y político romano.
Atropellos en la CSJ
Es impresionante cómo las turbas sandinistas se han movilizado para defender a capa y espada a los ex magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), tratando de imponer su voluntad como si fueran amos y señores de dicha institución pública. Pero lo más penoso es ver aún a una Policía Nacional que no actúa en defensa de los magistrados liberales que se han dejado intimidar por estas turbas y por el propio ex magistrado sandinista al decirle que les da tres días para que se vayan de la CSJ. Hasta dónde llegan de sinvergüenzas, pero claro, todo esto amparado por un decretazo que la Asamblea Nacional (AN) aún no deroga.
Es hora de poner a prueba a la jefa de la Policía Nacional, exigirle que de verdad vele por los intereses de la nación y no de unas personas inescrupulosas que violentando la Constitución Política de Nicaragua hacen lo que quieren. Lo primero que debería de hacer la Policía es quitarle la seguridad personal a los ex magistrados, que dicho sea de paso, es puesta por la propia Policía Nacional; y segundo resguardar la institución de la CSJ para desalojar y evitar una ola de violencia contra los magistrados liberales y sobre todo a la sociedad civil que se ha pronunciado en contra de estos atropellos.
Ezequiel Pérez
La justicia
Dice Platón en su último diálogo dedicado a las leyes que si no se establece bien la justicia en una ciudad (polis) no se puede decir que exista la ciudad. Libro que de paso debiera ser estudiado a fondo por los alumnos de Derecho en nuestras universidades.
Porque lo que estamos viendo en la Corte Suprema de Justicia es no solamente escandaloso sino también aberrante. Contrario a lo que dicen que quería Carlos Fonseca, los sandinistas han destruido totalmente el concepto de derecho y el sistema de justicia del país. La historia los habrá de juzgar muy severamente.
Carlos Chamorro Coronel
Urbanistas sin fronteras
Quinientos millones de personas viven hoy sin hogar o en chabolas en las ciudades del mundo. El Centro de la ONU para Asentamientos Humanos (Hábitat) ha publicado un informe con una llamada de emergencia: El mundo no está preparado para la urbanización del siglo XXI, ya que casi la mitad de la humanidad vivirá en ciudades.
En la cumbre de Copenhague, la ONU alertaba ante los problemas del hambre y advertía que está en curso una “explosión social” como jamás había conocido la historia.
No nos es lícito reservar nuestras energías para paliar los efectos de causas estructurales injustas. Las organizaciones humanitarias no pueden quedar reducidas al papel de “apaga fuegos” haciendo llamadas a la emotividad de las gentes cuando sobrevienen las catástrofes. Según el Informe, en el 2025, el 80 por ciento de la población urbana del planeta pertenecerá a países empobrecidos. Es preciso que la opinión pública tome conciencia de esta realidad y busquemos soluciones entre todos.
“Una persona sin hogar es lo mismo en cualquier sitio” y por eso se precisa una coordinación entre gobiernos, empresas privadas e instituciones humanitarias. Es discutible la afirmación de que “la urbanización masiva es la única forma en que el mundo puede sobrevivir a la explosión demográfica”. Eso será mientras se mantengan los actuales parámetros y el modelo de desarrollo deshumanizado, consumista y de explotación que impusimos a los pueblos del mal llamado Tercer Mundo. Al desarraigar a las poblaciones de sus tierras y costumbres tradicionales hemos formado ejércitos de nómadas sin rumbo, sin pastos y sin ganados. Los nuevos bárbaros tienen que dirigirse hacia el limite del Imperio y traspasarlo. No se les puede confinar en ghettos, ni actuar como si los países ricos del Norte no fuéramos responsables del empobrecimiento de los pueblos de sur al imponerles unos modelos, unos cultivos, unas necesidades, unas formas incompatibles con sus raíces. Todo lo que no sea un desarrollo endógeno, sostenible, equilibrado y global llevará a la desertización de las tierras y de los seres humanos.
Junto a un control de la explosión demográfica eficaz y humano, apoyado en una educación digna, es necesario imaginar nuevos planteamientos y modelos de convivencia que devuelvan a las personas al cultivo de la tierra, de las artes, y de los oficios, así como de la inteligencia y del corazón en un ambiente que no se degrade y se convierta en el mayor desastre ecológico de este planeta.
José Carlos García Fajardo
Profesor emérito de la UCM
Luto gallero
En la muerte de un gallero, político, abogado y amigo muy querido —el doctor
José María Zavala Abaunza—. Algunos amigos y familiares al ver que no salía por ningún lado, el pasado viernes santo 2 de abril de los corrientes, entraron a la fuerza a su casa y lo encontraron muerto en una mecedora en su corredor. Él dormía solo, pues los jovencitos que le ayudaban a cuidar los gallos se iban a dormir a sus casas.
En donde quiera que esté le pido perdón a Chema, hermano mío, por no haberlo visitado como le prometí tantas veces, pero yo también tenía mis chequeos de asma y la hemoglobina baja en los últimos tiempos. Planeaba ir con el doctor Lenín Flores —padre de dos de mis nietos— que tanto lo admiraba como hombre y como gallero de Nicaragua. Chema fue el único que ganó el Derby que lucimos en el Club de Gallos que yo organicé en la quinta Eva de don Adolfo Bernard. Él ganó cuatro gallos y nadie lo superó.
A él le debo mis últimos gallos, hijos de Abencerraje, que es el gallo más guapo que en mi vida conocí y cuyos hijos tenían belleza y bravura, casta y rapidez, muchos disfrutamos, gloria (en paz descanse) criándolos y jugando algunos. Recuerdo cuando un pollo de apenas un año mató dos veces, primero en el aire y después en el suelo.
Así también, como cuando al ratón Mojica que hizo cuatro alzos en sus manos y dos alzos más en las mías, completando 6 alzos en total, qué más puedo decirle a Chemita, sólo que como persona, como criador y como hombre fue muy hombre y muy valiente —gracias por ser mi amigo y por enseñarme la ciencia y el arte de los gallos. Nos tuvimos mucho cariño aunque no vivimos en la misma ciudad— fue el hombre que más sabía de gallos en Nicaragua.
Su solitaria muerte me ha llenado de tristeza y desolación. El mundo galleril se ha llenado de tristeza por su ausencia inesperada y trágica. Todos los galleros estamos de luto y con el corazón partido, por el dolor de haberlo perdido. En todo fue bueno: como abogado, como político y como gallero. ¡Adiós querido Chema!
Luis Carrión Montoya
Regular tránsito urbano
Existe una anarquía absoluta en el tránsito urbano de la ciudad de Rivas, en donde parece que la Policía Nacional está pintada en papel, pues hace caso omiso al desorden vehicular más organizado que se pueda imaginar; las bicicletas y pepanos campean por la ciudad generalmente siempre contra la vía, los cruces preferenciales fueron una referencia histórica.
No existen regulaciones por parte de la Alcaldía para el uso equilibrado de los pepanos, los cuales han proliferado por arte de magia, obstaculizando las aceras, las calles y cualquier rincón de la ciudad. Exponen a sus pasajeros a sufrir accidentes y el máximo riesgo a que se encuentran expuestos los ciudadanos rivenses. No tiene como contrapartida medidas de prevención o contención por las autoridades de la ciudad.
Al ser desplazados estos pepanos por energía “humana”, les es difícil hacer las paradas correspondientes en los cruces de preferencia, por no perder el impulso de la velocidad que llevan; el comenzar a pedalear de nuevo, después del frenado, significa para ellos un supremo esfuerzo, que les resulta difícil afrontar.
Debiera de darse una planificación del tráfico de la ciudad, en donde la Alcaldía y la Policía sumen esfuerzos para establecer medidas racionales y coherentes. El comenzar a regular el tránsito es una medida urgente que no necesita mayores costos económicos, sólo la voluntad de la Policía de cumplir con su deber. Y en cuanto a la regulación del transporte público, la Alcaldía debería comenzar regulando la emisión de permiso de los pepanos y si es posible humanizando este transporte, por uno más eficaz, como las caponeras.
Jacinto Córdoba
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A