ACAN-EFE
El Centro Carter concluyó hoy una misión de evaluación a la crisis de Nicaragua, sin ser recibida por el presidente Daniel Ortega, aunque prometió elaborar un informe.
«No obtuvimos citas con autoridades del Gobierno», declaró a Acan-Efe el jefe de la misión técnica de tres días del Centro Carter, Marcelo Varela-Eracheva, quien dijo desconocer las razones.
Explicó que esa delegación vino a realizar una misión de carácter privado para «escuchar los criterios de los diferentes sectores de la sociedad nicaragüense para podernos hacer una idea de cual es la situación» de Nicaragua.
«Por lo pronto no tenemos una declaración, sino una cantidad de información por analizar», insistió.
«Nuestra presencia aquí no sólo obedeció al interés de los amigos por Nicaragua, sino al compromiso histórico que el ex presidente (estadounidense) Jimmy Carter ha tenido con el desarrollo del proceso democrático, los derechos humanos y el bienestar del pueblo nicarag ense», señaló.
Respecto a las conclusiones de la misión dijo que «será un informe interno» dirigido a líderes políticos americanos que se denominan «Amigos de la Carta Democrática Interamericana» de la OEA.
El grupo de los «Amigos de la Carta Democrática Interamericana», fundado en 2004, lo integran, entre otros, los ex presidentes Carter y Osvaldo Hurtado (Ecuador), junto al ex primer ministro Joe Clark (Canadá).
También los ex vicepresidentes Humberto de la Calle (Colombia), Eduardo Stein (Guatemala) y Sergio Ramírez (Nicaragua), además de ex cancilleres americanos.
Varela-Eracheva también director del Programa Adjunto de las Américas del Centro Carter, dijo que los «Amigos de la Carta Democrática Interamericana» podrán, una vez entreguen el informe, en fecha no precisada, «considerar alternativas sobre cuales serían los siguientes pasos, si fuera pertinente» sobre la situación de Nicaragua.
La delegación del Centro se reunió durante su estadía en Managua con representantes de la oposición, iglesia, empresa privada, sectores sociales y embajadores acreditados en Nicaragua, detalló la fuente.
El Congreso nicaragüense funciona a medio gas desde octubre pasado, cuando comenzó a gestarse la actual crisis, después de que los magistrados sandinistas de la Corte Suprema declararon inaplicable el artículo constitucional que prohíbe la reelección presidencial consecutiva y limita a dos el número de mandatos.
Ese fallo, dictado por la Sala Constitucional en una controvertida sesión sin la mitad de los magistrados del órgano, los liberales, fue criticado por la oposición, que prometió entonces unirse para contrarrestarlo.
La crisis se profundizó en enero pasado después de que Ortega emitiera un decreto mediante el cual prorroga y ratifica en sus cargos a autoridades de diversas poderes del Estado cuyos mandatos expiraron o expiran este año, facultad que, según la oposición, corresponde al Parlamento.
La Sala Constitucional, con la ausencia de la mitad de sus integrantes (los liberales), declaró ayer nula una sesión de diputados opositores celebrada en un hotel de Managua y les ordenó no intentar derogar ese polémico decreto, en un nuevo capítulo de la crisis que vive el país.
