CORRESPONSAL/ LEÓN
Familiares, vecinos y amigos de Arely de los Ángeles Trujillo, de 26 años, quien murió intoxicada presuntamente por tragarse una bolsa con varias piedras de crack, han reaccionado contra la Policía de León.
Por segunda noche, la estación policial de Sutiaba fue resguardada por unos 30 efectivos policiales por temor a que jóvenes encapuchados y con morteros en mano le prendieran fuego y se enfrentaran a los agentes policiales en venganza.
La indignación ha tomado fuerza por parte de los familiares, ya que expresan que ha quedado en la orfandad una niña de 11 meses de nacida.
“La Policía mató a la Arely, nos vamos a desquitar, eso no se va a quedar así, es demasiado, la Policía siempre viene a hostigarnos y no encuentran nada (droga), pedimos justicias”, decían enardecidos un grupo de jóvenes anoche.
Marcelina del Carmen Zelaya López, de 44 años y madre de Arely de los Ángeles Trujillo, responsabilizó a la Policía de León por la muerte de su hija y exigió la aclaración del caso.
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