TEGUCIGALPA/ ACAN-EFE
- La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, defendió ayer en Madrid la legitimidad del Gobierno del Presidente de Honduras, Porfirio Lobo, aunque le pidió “garantías” para que pueda volver al país el derrocado Manuel Zelaya.
Chinchilla subrayó que la aplicación de esas garantías están incluidas en el llamado Acuerdo de San José, el plan que impulsó el ex presidente costarricense Óscar Arias para resolver la crisis hondureña
El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó que Lobo debe aún dar “muestras” de su voluntad de restablecer el orden institucional para reincorporarse al sistema internacional.
EFE
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La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó ayer su preocupación porque en Honduras “continúan las violaciones” a las garantías constitucionales “en el marco del golpe de Estado” de 2009.
El presidente de la CIDH, Felipe González, manifestó en conferencia de prensa su preocupación sobre el hecho de que las múltiples denuncias sobre violaciones de los derechos humanos, incluidas el asesinato de periodistas, no están siendo investigadas.
El comisionado de los Derechos Humanos en Honduras, Ramón Custodio, dijo que la CIDH “responde más a los dictados de los países que integran la Alternativa Bolivariana de las Américas (Alba)” que al derecho interamericano.
Custodio indicó además, en un comunicado del organismo estatal que dirige, que “desde la CIDH se contamina la causa de los derechos humanos porque únicamente reaccionan de inmediato por motivaciones políticas”.
“Esperamos que se investiguen los hechos y sancione a los violadores de los derechos humanos”, agregó González, al término de una misión de cinco días del organismo a este país.
FALTAN CONDICIONES
Subrayó que el respeto a los derechos humanos “es indispensable para que se estructure un sistema democrático”.
“Al finalizar la visita la Comisión expresa su profunda preocupación porque continúan las violaciones a los derechos humanos en el contexto del golpe de Estado que ocurrió en Honduras el 28 de junio de 2009”, indicó la misión de la CIDH en un comunicado difundido tras pasar cinco días en Tegucigalpa.
Sobre un eventual regreso a Honduras del ex presidente Manuel Zelaya, quien fue derrocado el 28 de junio de 2009, González indicó que la CIDH considera que “no se dan las condiciones” para que reciba un trato justo del Poder Judicial, porque sus autoridades están implicadas en el golpe de Estado.
En lo que respecta a la muerte de siete periodistas en lo que va de 2010, el jefe de la misión de la CIDH también indicó que es preocupante y que “hay un grave clima de autocensura” entre muchos comunicadores por lo que está ocurriendo en el país.
Los enviados de la CIDH se reunieron con funcionarios del Gobierno de Zelaya, periodistas, representantes de organismos de derechos humanos que condenan el golpe de Estado, de la sociedad civil y la Comisión de la Verdad, instalada el pasado 4 de mayo en Tegucigalpa.
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