Para el ex presidente del Banco Central, Mario Arana Sevilla, Nicaragua no puede darse el lujo de seguir estancada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), porque es un riesgo muy alto pretender discutir las dos últimas revisiones del actual programa al mismo tiempo.
El programa con el FMI entró en un impasse luego del anuncio del presidente Daniel Ortega de que entregaría un bono mensual de 529 córdobas a 120 mil empleados públicos, incluidos los de la Policía y el Ejército, que devengan menos de 5,500 córdobas al mes.
Arana considera que el Gobierno debe conseguir pronto que el directorio del FMI retome la aprobación de la cuarta revisión del programa, porque lo conveniente es dejar para más tarde la quinta discusión y final, ya que en ésta se abordarán temas demasiado sensibles que provocarán un fuerte debate entre los equipos negociadores y con la sociedad nicaragüense.
La agenda de la quinta revisión priorizaría la solicitud formal del gobierno de Daniel Ortega al FMI de expandir por un año el actual programa de Servicio de Crédito Ampliado (SCA); y en la mesa pondrán la propuesta de reformas al sistema de pensiones.
El análisis del ex presidente del Banco Central indica que el tema de la reforma al sistema de pensiones no será fácil y, por tanto, requiere de una discusión sin elementos adicionales, porque el peligro es que, por salir del problema, el gobierno de Ortega termine aceptando medidas contra los nicaragüenses.
Entre las propuestas, una plantea el aumento de la cuota al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) y que la edad para jubilarse aumente de 60 a 65 años.
Un tema adicional con el FMI es la Ley del Adulto Mayor, aprobada por el parlamento hace semanas, la que otorga subsidios a las tarifas de energía eléctrica, agua y telefonía para los pensionados. Ese subsidio representa unos 47 millones de córdobas del Presupuesto.
Para Arana, el tema ahí “será definir y justificar al FMI la política de dónde se obtendrán esos recursos a futuro, donde el asunto es escoger a qué sector le quitan para darlos”, pero el Gobierno deberá asegurar “la relación gasto en pobreza a lo que está comprometido en el programa”.
ECONOMÍA EN RIESGO
La información que se logró confirmar es que Ortega anunciará hoy jueves la manera en que entregarán el bono a los empleados públicos.
Mario Arana dijo que despejar todo lo relacionado a este tema y superar el impasse con el FMI igual es importante para recibir los 70 millones de dólares pendientes, para evitar cualquier desbalance en la economía nacional.
“La economía internacional está muy convulsionada. Otra vez está el temor de entrar en una nueva recesión. Europa tiene un problema de deuda que preocupa a todo el mundo, y Estados Unidos en vivienda y empleos no muestra una recuperación sostenida”, reflexionó.
En ese sentido, dijo que aún cuando Nicaragua está en la senda de la recuperación, “no puede bajar la guardia y debe estar preparado ante cualquier choque externo”.
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