SEÚL/AFP
Corea de Sur reiteró ayer su voluntad de sancionar a Corea del Norte, acusado de hundir a uno de sus navíos de guerra en marzo pasado, después de haber recibido el apoyo de Estados Unidos, expresado por la secretaria de Estado Hillary Clinton.
Estados Unidos busca, por medio de una “estrategia diplomática”, fomentar presión internacional sobre Corea del Norte, indicaron ayer altos funcionarios estadounidenses.
La secretaria de Estado Hillary Clinton, que acaba de volver de una gira por Asia, “se esfuerza por obtener declaraciones de la Asean, del G8, del G20 y de otras organizaciones internacionales” contra Corea del Norte, dijeron, bajo el anonimato, altos miembros de la delegación que la acompañaba en el avión que los llevaba de vuelta a Washington.
De su lado el presidente ruso Dimitri Medvedev anunció que enviará a Corea del Sur a un equipo de expertos rusos altamente calificados para estudiar los resultados de la investigación internacional del naufragio de la corbeta surcoreana Cheonan, que dejó 46 muertos, indicó el Kremlin en un comunicado.
“El Presidente ruso, respondiendo a una propuesta de la República de Corea, tomó la decisión de enviar a dicho país un grupo de especialistas rusos altamente calificados para conocer en detalle los resultados de la investigación y las pruebas recolectadas”, informó el Kremlin.
CLINTON PIDE RESPUESTA
Hillary Clinton garantizó el “firme compromiso” de Estados Unidos en la seguridad de Corea del Sur, uno de sus principales aliados en la región, y llamó a Corea del Norte a que cese sus “provocaciones y su política de amenazas”.
Clinton dijo, además, que la comunidad internacional debía “replicar” por el hundimiento de la corbeta surcoreana Cheonan el 26 de marzo pasado, cuya responsabilidad fue atribuida a Corea del Norte por una comisión investigadora internacional.
“Llamamos a Corea del Norte a que cese sus provocaciones y su política de amenazas y de conflicto con sus vecinos”, dijo Clinton en una conferencia de prensa consecutiva a una reunión con el presidente surcoreano Lee Myung-bak.
El hundimiento de la corbeta llama a “una respuesta firme pero mesurada”, agregó, saludando el “discurso enérgico” de Lee el lunes, en el que anunció represalias contra Corea del Norte.
Las medidas anunciadas por Seúl incluyen el cese de todos los intercambios comerciales y el cierre de todos los corredores marítimos surcoreanos por los que navegan los navíos mercantes de Corea del Norte.
Corea del Sur inició una ofensiva diplomática internacional para conseguir sanciones contra su vecino en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Corea del Norte, que niega enfáticamente su responsabilidad en el hundimiento del Cheonan, anunció el martes que rompía relaciones con Corea del Sur y amenazó con una “guerra total” si se le imponían nuevas sanciones.
Corea del Norte dio un nuevo paso en la escalada de la tensión al amenazar con bloquear el acceso a un complejo industrial interfronterizo.
Esta nueva crisis entre los dos países, separados desde el fin de la guerra de Corea (1950-53), se inició la semana pasada, cuando una comisión internacional atribuyó el hundimiento de la corbeta a un torpedo disparado por un submarino norcoreano.
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