“No me tienen ningún vídeo chingando a nadie”

“¿Qué le pasó para qué esté haciendo esto?” es una pregunta que el sacerdote dice que ha escuchado frecuentemente en estos días. Algunos que llegan a la parroquia que él dirige hace diez años u otros que lo encuentran en la calle le preguntan directamente “¿Padre, cuánto (dinero) le dieron?” o “¿Con qué lo están chantajeando?” Pero él niega cualquiera de esas posibilidades y justifica su acercamiento a la pareja presidencial a una madurez personal, un resentimiento superado que le permite sentirse “liviano”.

Neguib Eslaquit Párroco de Dolores, Carazo

Fotos de La Prensa/ Manuel Esquivel

La noticia sorprendió a más de alguno en la lectura del sábado anterior y confundió a otros más. “Eslaquit da sorpresivo espaldarazo al Gobierno” fue el titular de la noticia de LA PRENSA que daba cuenta del recibimiento y declaraciones que hizo a favor del Gobierno de Daniel Ortega el párroco del municipio de Dolores, en Carazo, Neguib Eslaquit. Algunos de los que fueron consultados para dar su reacción a lo ocurrido y no se habían enterado de lo publicado preguntaban incrédulos si se trataba de “él”. Y sí. Se trataba de éste que es uno de los sacerdotes más críticos del Gobierno. El mismo que meses atrás llamaba a la población a la protesta pacífica para exigir sus derechos ante este Gobierno y para “dar el ejemplo” lucía su atuendo de cura, una gorra blanca y la Bandera azul y blanco en las calles de Managua donde la consigna unísona era “¡Democracia sí, dictadura no!” Y luego han abundado las críticas y reclamos.

“¿Qué le pasó para qué esté haciendo esto?” es una pregunta que el sacerdote dice que ha escuchado frecuentemente en estos días. Algunos que llegan a la parroquia que él dirige hace diez años u otros que lo encuentran en la calle le preguntan directamente “¿Padre, cuánto (dinero) le dieron?” o “¿Con qué lo están chantajeando?” Pero él niega cualquiera de esas posibilidades y justifica su acercamiento a la pareja presidencial a una madurez personal, un resentimiento superado que le permite sentirse “liviano”.

En esta entrevista con Domingo , el padre Eslaquit responde como siempre: habla extensamente y parece que quiere responder por la tangente, pero luego él mismo se recuerda la pregunta y responde repitiendo alguna frase, marcando las palabras, como una criatura de primaria que ensaya la separación de sílabas. Así, dice, garantiza que le entiendan bien lo que dicen, porque sostiene que él no anda con medias tintas. Que es libre.

¿Cómo le ha ido en estos días posteriores a la visita del presidente Daniel Ortega en Betania?

Sinceramente creo que las personas ahorita con este acontecimiento en particular de la visita del señor presidente y doña Rosario Murillo a Betania, se han quedado como encasilladas, pero yo quiero hacer sentir a la gente que yo creo haber sanado todo tipo de resentimiento interno que yo podía tener, porque la verdad es que el único resentimiento interno que yo podía tener, a nivel personal, era el haber salido muy joven junto con un hermano pequeñito fuera de Nicaragua y estar así casi quince años. Estuve estudiando lógicamente, distintas carreras profesionales y todo, pero una cosa que siempre sentí y que es uno de los momentos más tristes de mi vida es cuando abandoné mi país en la época del Servicio Militar obligatorio en 1983 y luego que vine a Nicaragua tal vez no había podido sanar esa herida interior.

Todos nosotros tenemos heridas interiores en nuestra vida, pero a estas alturas de mi vida que voy a cumplir 50 años, tengo 48 años, pues yo me pongo a pensar que no debo sentir ningún resentimiento absolutamente con nadie, porque soy una persona totalmente amplia porque a Betania llegan no solamente personas relevantes, que te pudiera dar nombres concretos y los conoce todo el país y hasta nivel internacional, sino miles y miles de personas de todas las condiciones sociales, de todos los credos religiosos y me siento absolutamente cómodo y tan feliz conversando con una persona socio-económicamente humilde o intelectualmente menos preparada que otra que con ex presidentes de la República o personajes de la vida nacional. ¿Con esto qué te estoy diciendo? Que en Betania, y no sólo ahí, sino el padre Eslaquit, no le pertenece a ningún partido político. El padre Eslaquit no le pertenece a ninguna ideología política, a ninguna.

¿Quiere decir que usted no ha sentido reclamos de ningún tipo?

Lógicamente hay personas que se han resentido con esto o están un poco confusas, pero yo también tomo las palabras del Apóstol Pedro que dice “hemos sido comprados por la sangre preciosa del Cordero”, porque algunos dicen o es que el padre Eslaquit se vendió porque le dieron unos reales de cañonazos, lo cual es absolutamente falso. Yo se los diría. Si me vendí me vendí, pero no es así. Al único que estoy vendido es al Padre del cielo, porque he sido comprado con la sangre del Cordero. Eso le he contestado a algunas personas.

Algunas personas tal vez no crean que se vendió, pero sí que quizá lo estén chantajeando con algo, que lo estén presionando.

Tampoco estoy presionado por nada. Nunca he cometido ningún delito de ninguna clase, de ninguna clase. Algunas personas pueden decir que estoy chantajeado, que pueden tener un vídeo… No. No me tienen ningún vídeo chingando a nadie ni nada. Mucha gente dice así. “Le encontraron algo”, “lo están presionando por algo”, “le encontraron algún vídeo haciendo algo”. Son las conjeturas que se hace la gente y uno cuando ve los comentarios debajo de los medios de comunicación pues algunos son hasta simpatiquísimos.

¿Ha leído los comentarios en las notas de los medios en Internet? Hay mucha crítica y descalificaciones. ¿Cómo es que le parecen simpáticos?

A mí me encanta leerlos. Te digo que me encanta leerlos y no me molestan en absoluto, porque a veces algunos son tan trillados. De ésos que ya se sabe que ponen en los comentarios sobre las notas de los curas (…) Dentro de los simpáticos hay uno que dice que el padre Eslaquit está muy agradecido con el Gobierno porque como el Gobierno rompió relaciones con Israel (por el ataque de éste a una flotilla con destino a Gaza) y él es de familia con ascendencia palestina, entonces estoy bien porque soy terrorista. Es decir, algo totalmente absurdo (ríe), pero simpática. No me molesta en lo más mínimo.

¿Cuál fue entonces su razón para recibir a la pareja presidencial?

Esto de haber recibido a la pareja presidencial en Betania es una decisión absolutamente libre, una decisión absolutamente li-bre (enfatiza). Yo ya tal vez lo dije en otra ocasión: yo no quiero en mi vida personal que nadie, nadie en absoluto, me tenga que decir a qué persona le debo hablar o no le debo hablar en este país o en cualquier parte del mundo. Como le digo, en Betania han llegado todo tipo de personas, de diferentes bandos, entonces cuando llega una persona de uno, el bando contrario me critica y así sucesivamente.

El 4 de julio, al concluir el acto en Betania usted declaró a los medios que, y cito: “La relación del padre Eslaquit con el Gobierno del presidente Ortega es de puertas abiertas”. ¿Qué es lo que quiere decir usted con esto de una relación de puertas abiertas?

Cuando yo digo que la relación del padre Eslaquit es de puertas abiertas es que mi corazón y las puertas de Betania específicamente están abiertas, porque también me pude haber reunido a escondidas con el Presidente si es que me quería mostrar algún plan de gobierno, pero no soy de las personas que se anda reuniendo a escondidas con nadie.

Si yo quiero reunirme con alguien lo recibo en mi casa o lo recibo donde la persona crea conveniente. Lo dicho “el padre Eslaquit está de puertas abiertas con el Presidente, la Primera Dama o con el Gobierno”, significa que si tenía como vetado yo mismo, no porque otra persona me vete a mí, sino que yo mismo me había vetado tal vez por inmadurez, por estar pensando en resentimientos, en heridas, en traumas… estoy de puertas abiertas significa abro las puertas a todas las personas y si el señor Presidente no había llegado, es que no le había tocado su turno porque nunca lo había pedido.

Para aclarar cómo llegó a ocurrir esa visita: ¿cómo es que el presidente Ortega consiguió ese turno?

La Primera Dama y el señor Presidente me solicitaron muy amablemente, muy gentilmente, que si podían llegar a la casa religiosa Betania a hacer un relanzamiento (del Bono Productivo Alimentario o Programa Hambre Cero para el ciclo agrícola 2010-2011). El contexto donde se dio esto fue en la celebración de los veinticinco años de vida cardenalicia del señor cardenal Miguel (Obando y Bravo), a quien le guardo un gran cariño.

¿Ésa es la a misma celebración del Teatro en la que usted le agradeció públicamente al Cardenal la influencia y ordenación como sacerdote?

Sí. Y esto quiero dejarlo bien claro. Alguna gente me ha dicho: “Padre es que usted le hubiera agradecido de manera privada al señor Cardenal”. No. Yo cuando quiero, quiero. No tengo por qué andar escondiéndome o andar agradeciendo de manera privada a las personas a quien Nicaragua le debe mucho. Al señor Cardenal, Nicaragua le debe mucho. Ahí fue donde me solicitaron (…) Luego en días posteriores me llamaron para confirmar si yo permitía que se pudiera hacer este lanzamiento, a lo que yo realmente no le vi ningún tipo de impedimento. Yo me dije: “Si es la primera vez que me están solicitando ellos llegar a visitarme a Betania”, así como en cantidad de ocasiones han llegado otros presidentes, ex presidentes y candidatos a la Presidencia de la República (…), cantidad de personas de todas las condiciones socioeconómicas.

Cuando usted dice que ese acercamiento con el Presidente es el resultado de una madurez de…

Sí. Nada más quiero aclarar algo sobre esto de la madurez. Quiero tener cuidado. No es que por inmadurez que no los había recibido. No. Lo que estoy diciendo es que cuando uno sana, supera un resentimiento interno a nivel personal (…) hay una madurez humana. Creo que los medios de comunicación realmente han puesto esta visita como una confrontación entre lo que es mi pensamiento que continúo concertando, que concertaré con la ayuda de Dios hasta la muerte, de ser una persona con una mentalidad democrática, de libertad, de respeto absoluto, absoluto, a la Constitución Política, de respeto de los derechos humanos de todas las personas.

Precisamente sobre ese pensamiento, se le ha considerado un sacerdote que no teme decir las cosas. Usted mismo ha dicho antes que no hay que hablar con medias tintas, porque la gente se confunde. Le quiero recordar que en el 2005 usted llamó a Arnoldo Alemán y a Daniel Ortega “caudillos trasnochados”. Dijo que le molestaba conocer cómo algunos viven en la abundancia totalmente desinteresados de la miseria en la que sobreviven otros. ¿Qué piensa usted ahora de Daniel Ortega?

Yo pienso que como gobernante en este país merece respeto. Considero que el acercamiento que he tenido con ellos (Ortega y Murillo) significa el no tener ningún tipo de temor, porque usted misma me está recordando que siempre he hablado con valentía. Entonces el acercarse a las personas significa no tener ningún temor de ellos. Que les llamé caudillos trasnochados, decís vos, tal vez no te diría en este momento, porque quiero tener un lenguaje más respetuoso, pero siempre bien directo (…) Si usé el vocabulario caudillos trasnochados es porque tengo un vocabulario muy nica.

Algunos han comparado esta visita del presidente Ortega con aquélla que para la campaña del 2006 tuvo el entonces candidato a la Presidencia de la República, Eduardo Montealegre. La misma en la que usted dijo que el partido en él estaba inscrito (la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN) representaba la A de alegría, la L de libertad y la N de nicararaguanidad. ¿Esta visita de la pareja presidencial se traduce en un apoyo al presidente Daniel Ortega y su aspiración de reelección presidencial?

De parte mía no. De parte mía ha sido un acercamiento amistoso y tengo que decirlo públicamente: como sacerdote no me vuelvo a meter en política partidista. Si en algún momento de aquella campaña de don Eduardo Montealegre yo di la impresión, y no solamente di la impresión sino que incliné mi balanza, por así decirlo, esto no es así ahora. Eso también es parte de mi madurez: que no le corresponde a ningún sacerdote, como lo define la Iglesia y su doctrina, ser adepto a un partido político.

¿No volverá a inclinar otra vez esa balanza para uno u otro lado?

No me verán haciendo (campaña) ni de un lado ni de otro. Orientando en cuanto a la moral o en cuanto a las posiciones que tienen los candidatos, eso sí. Eso es función de la Iglesia. Es importante que quede claro que en esto también he madurado. He madurado a tener amistad con todas las personas y si necesitan una orientación a nivel personal, privada, pues bárbaro, tremendo. Pero no andaré haciéndole campaña política a nadie y no me dejaré utilizar tampoco por nadie. Porque uno puede ser utilizado por un grupo político o por otro por lo que sea, pero mis feligreses son de todas las tendencias políticas. Si he cometido algunos errores políticos en mi vida que no los quiero volver a cometer y si esto (la campaña para Montealegre) se dio y ahora se malinterpreta que estoy apoyando directamente toda la política o la manera de actuar del Gobierno actual, no es así. Respeto a todos los políticos, pero no voy a apoyar a ningún candidato de manera pública, puedo tener mis opciones personales, pero eso es otra cosa.

Hablemos sobre cómo ve ahora al Gobierno de Ortega. A finales del año pasado usted dijo que la gente se desengaña fácil de las promesas que el Gobierno no cumple. ¿Qué es lo que ha visto de esos meses a esta fecha para que diga que ahora ve esfuerzos de parte de este Gobierno para trabajar con los pobres? ¿Acaso lo que decía antes era sólo por ese resentimiento que dice que superó?

Sí. Realmente es así, porque estaba viendo nada más como pueden ver algunos medios de comunicación: nada más la cara de una moneda y una moneda tiene dos caras. Antes solamente estaba buscando el pelo en la sopa. Por ponerte un ejemplo, he visto que están haciendo (el Gobierno) un hospital muy bonito en mi pueblo de La Concha y no he visto noticia desplegada sobre eso. ¿Qué es lo que he visto en estos días? Que hay un mosquero y un cucarachero en otros hospitales del país, con los cuales es cierto que hay grandes dificultades. El país tiene grandes dificultades. Es probable que antes no es que no lo haya visto, pero es que también en eso he madurado. No solamente a ver una cara de la moneda.

¿Y no teme que ahora sólo vaya a ver esa otra cara de la moneda e ignore lo que muestra la otra, la anterior?

No. Si sintiera temor no te estuviera diciendo lo que te estoy diciendo. No me sintiera libre. Lo que te estoy diciendo es que sigo a favor del respeto a la Constitución, a que hayan rostros nuevos en la política, pero que también hay cosas positivas en el Gobierno: que se han mejorado muchas cosas de la salud, que hay un esfuerzo grandioso por ayudarle a los más pobres, como también hay otras grandes debilidades las cuales yo seguiré opinando como ciudadano.

Este Gobierno habla de tener una visión cristiana, socialista y solidaria. ¿Dónde ve usted el cristianismo en este Gobierno?

Bueno es que veamos las dos caras de la misma moneda. Ser un auténtico cristiano es ser un auténtico discípulo del Señor y es tener todos los sentimientos de Cristo. Yo pienso que el cristianismo es compartir con los demás, pero cuando vos haces acciones que no es compartir con los demás y no respetás los derechos humanos entonces se pone en duda un auténtico cristianismo. Porque puede ser una palabra que es parte de un slogan. (…) Yo pienso que como todos un gobierno cristiano es una utopía, es un ideal que tenemos, pero realmente yo pienso que son como slogan, como propaganda política, como otros que ponen que son rojo sin mancha o que están con las manos limpias. En ninguna parte vamos a encontrar a alguien que sea impoluto.

A propósito de slogan, la Conferencia Episcopal y varios sacerdotes en particular han criticado el uso de los símbolos religiosos en la campaña de este Gobierno. Lo dijeron cuando se instalaron imágenes de la Purísima y de la Virgen de Guadalupe en las rotondas y luego con aquel slogan de “Cumplirle al pueblo es cumplirle a Dios”. ¿Qué piensa usted sobre esto?

Yo no me quiero meter con lo de la Conferencia Episcopal porque como sacerdote estoy sujeto a todo lo que dice. Me adhiero totalmente a lo que diga la Conferencia. A nivel personal yo creo que sería muchísimo más recomendable para el Gobierno actual y para otro tipo de gobierno no meterse al uso de los símbolos religiosos porque eso más bien en lugar de sumar, y esto lo digo también por lo que sé de publicista, puede restar. Creo que no es lo más conveniente.

Además de su labor como sacerdote y de sus críticas a la clase política y al Gobierno, a usted también se le conoce por sus llamados a la protesta pacífica. A usted mismo se le ha visto participando en marchas contra las arbitrariedades del Gobierno. ¿Lo volveremos a escuchar haciendo esos llamados y participando de esas marchas o ya no?

Yo pienso que siempre me van a ver haciendo cualquier tipo de llamado a la cordura en este país, o cuando me entrevisten, yo lo voy a decir con toda franqueza. Pero te digo con toda honestidad que no pienso subirme a ninguna tribuna política. No pienso como sacerdote andar en ninguna marcha, ni sandinista ni en contra de los sandinistas ni a favor de nada, porque he comprendido que eso provoca mucha confrontación entre la feligresía cristiana.

¿Y en tarimas enfloradas como lo vimos el 4 de junio?

Ellos (la pareja presidencial) me llegaron a ver a Betania. Esta vez es que se trató de un acto de relanzamiento, pero no me vas a ver en ninguna tarima, no me vas a ver. Pero eso sí, desde el púlpito o si alguien me entrevista yo no soy de los que se esconde. Yo no me escondo.

Otra persona con todo esto que está pasando estuviera escondido. Me hubiera ido para Costa Rica, para Miami. Me hubiera hecho el enfermo. No. Hay que afrontar las cosas como son. Yo sigo conservando mi libertad de opinar y de orientar a la gente el buen camino que debe de ser, pero no de opinar directamente por cuál partido hay que votar y por cuál no. Si sigo siendo una personas de espíritu democrático. El hecho de que yo haya recibido con mucha amabilidad (a Ortega y Murillo) y que eso no le ha gustado a mucha gente, pues con todo respeto que la gente madure en ese sentido. Ellas son las primeras autoridades de la nación. Pero no, no me vas a ver en ninguna tarima de Daniel Ortega ni de Arnoldo Alemán ni de Eduardo Montealegre. En ninguna tarima me vas a ver.

Pero, de nuevo, desde el púlpito o una entrevista dando mi palabra totalmente libre y sincera, porque no tengo coacciones de nada y el día en que alguien, sea quien sea, me dé algún tipo de coacción en lo que sea, en lo que sea, yo prefiero morir que hipotecar mi independencia. Yo no hipotecaré mi independencia con nadie. b

¿Qué opina de…? “No está contemplado en la Constitución Política y si no está, a menos que se hiciera una reforma en la Constitución, no se puede dar la reelección”. “Eso lo deciden los diputados de la Asamblea Nacional. Como ciudadano nicaragüense no me gustaría la reelección. Es un problema de los señores diputados, con las consecuencias que traiga. Se escapa de nuestras manos, digamos lo que digamos, hagamos las marchas que hagamos, quienes tienen esa gravísima responsabilidad son ellos”. “No me gustaría que se reeligiera nadie que ya haya estado antes en la Presidencia de la República. No sólo del actual Presidente, sino de cualquiera que ya haya sido. Que sea alguien que no haya sido. Rostros nuevos”. “Si algunos se pueden reelegir tienen todo el derecho a reelegirse, pero otros ya no pueden reelegirse. Si se reeligen a través de un decretazo estarían violando la Constitución de la República y caeríamos dentro de la ilegalidad. Lo mejor es que sean personas que no tengan cola, que sean transparentes”. en el Consejo Supremo Electoral (CSE). “Como están tan cuestionadas las elecciones municipales del 2008 y dejaron un saborcito, no un saborcito, un saborzote de no plena transparencia, a mí personalmente me parece que habría que nombrar un magistrado diferente que le dé a todo el país una seguridad de que los votos en las próximas elecciones sean completamente bien contados (…) Es preferible que sea otra persona y no él, con todo el respeto que se merece don Roberto Rivas, porque quiero que lo digás, lo aprecio a él como persona y a su familia, pero amor no debe quitar conocimiento”. b

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: