PRETORIA/ AFP
Si se busca un futbolista argentino todoterreno, siempre a punto para ocupar casi cualquier puesto en la cancha, hay que fijarse en Maxi Rodríguez como lo acaba de hacer Diego Maradona al designarlo para el partido contra Corea del Sur.
“Aunque perdamos a un gran jugador (Juan Verón), por ese lado sé que Maxi lo va a hacer muy bien”, dijo el DT de Argentina, al anunciar la salida de “La Brujita” para preservarlo de una lesión.
El hombre que jugó para Espanyol de Barcelona y Atlético de Madrid, tuvo una aparición triunfal en lides internacionales, en el campeonato Mundial Sub-20 de Argentina-2001, al consagrarse campeón.
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Por lo tanto, una vez más, como sucedió con otros entrenadores argentinos, como José Pekerman o Alfio Basile, el volante del Liverpool saltará al campo como titular ante los surcoreanos hoy, en un partido clave que puede dar un pase a los octavos de final del Mundial Sudáfrica-2010.
Pero ¿qué función le dará el entrenador en el campo, a sabiendas de que Verón es un caudillo y esa condición sí que no es fácil de reemplazar?
Cuando a Maradona se lo preguntaron ayer en el estadio Loftus Versfeld de Pretoria se permitió una broma, de las que prefiere gastar cuando está de buen humor y hay viento a favor con la albiceleste.
“¿Quién te mandó, el técnico de Corea?”, le respondió el director técnico al periodista despertando una carcajada general en el pequeño y atestado ambiente destinado a las conferencias.
“Bueno —respondió poniéndose serio—, tiene distintas características que Verón. Maxi puede jugar más por afuera, con Jonás (Gutiérrez). Así también tenemos liberado el 5, que es Javier Mascherano (capitán)”, evaluó Maradona.
De este modo, según el seleccionador, Mascherano logra que Rodríguez “pueda hacerle de “parabrisas” (en el medio juego) y darle mucho más panorama”, para la salida desde el fondo en procura de los hombres de ataque.
Rodríguez, que tiene 29 años, es un veterano en batallas internacionales, es un típico polifuncional, aunque carece del carisma de otros jugadores menos exitosos.
Desde que surgió de la rica fábrica de cracks que hay en Rosario, al norte de Buenos Aires, cosechó halagos con la albiceleste en los niveles de juveniles y también sacó las castañas del fuego varias veces a la mayor.
Sin ir más lejos, aún causa impacto el golazo de tiro libre que le marcó a Canadá (5-0), primero de la serie, en el estadio Monumental, la tarde de la despedida de la selección antes de viajar a Sudáfrica.
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