SAN JOSÉ/AFP
La presidenta costarricense, Laura Chinchilla, aseguró este jueves su compromiso de combatir frontalmente al crimen organizado y la inseguridad que afecta al país, el que -advirtió- no va a convertirse «en refugio» de los narcos acorralados en México y Colombia.
«No vamos a permitir que Costa Rica se convierta en el refugio de narcotraficantes que están siendo acorralados en Colombia y México», advirtió Chinchilla en la prensa local, luego de que la policía costarricense desarticuló una red del cartel mexicano de Michoacán y detuvo a 14 personas el miércoles.
Chinchilla, que asumió funciones el 8 de mayo pasado, prometió «grandes transformaciones en seguridad», para ganar la batalla a la inseguridad que golpea al país centroamericano y que, según autoridades policiales, pasó de ser una ruta de paso de la droga a un país de almacenamiento.
«Seguimos manteniendo nuestro compromiso con los temas de seguridad y vamos bien», dijo Chinchilla en declaraciones al canal 6 de la televisión.
Combatir la inseguridad en el país, principalmente en las ciudades, fue uno de los postulados de la campaña que llevó a Chinchilla a la Presidencia de Costa Rica.
El miércoles, la gobernante abrió un amplio proceso de consulta en la población e instituciones, por un plazo de seis meses, para definir un plan de combate a la delincuencia, que será coordinado por Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
