Nicaragua recibió con beneplácito la decisión del Tribunal de Apelaciones de lo Contencioso Administrado de Costa Rica, de mantener las medidas cautelares contra Industrias Infinito, S.A., que pretende desarrollar un proyecto de minería a cielo abierto a pocos kilómetros del nicaragüense río San Juan, el más caudaloso de Centroamérica.
Angélica Alfaro, Oficial de Industrias del Centro Humboldt, dijo que las organizaciones conservacionistas de Nicaragua se sienten “contentas” con la decisión, debido a que “esto significa que el Tribunal está tomando con seriedad el caso, y es una pausa para trabajar desde el territorio nicaragüense a favor de la conservación del río San Juan”.
El juicio que enfrenta a las instituciones conservacionistas de Costa Rica y la canadiense Infinito data desde mediados de la presente década, y es conocido como el caso de “Las Crucitas”, nombre de la comunidad donde se establecería el proyecto minero.
El temor de los conservacionistas es porque una mina a cielo abierto junto al río Infiernito de Costa Rica, contaminaría de forma directa al río San Juan de Nicaragua, debido a que el primero es tributario del segundo, y a que las excavaciones están planificadas a sólo tres kilómetros del San Juan.
En Costa Rica, el ambientalista Nicolás Boeglin dijo que el río San Juan sería contaminado por la sedimentación, y porque el manto acuífero subterráneo que comparten ambos países se encuentra a 73 metros bajo la tierra, una profundidad menos que los 75 metros que supuestamente Infinito pretende excavar en Las Crucitas.
Aunque Nicaragua sería el país afectado, se trata de un caso complicado para Costa Rica, ya que el proyecto de la minería goza de la aprobación de uno de los hombres más influyentes de ese país, como es el ex presidente Óscar Arias. Incluso la Procuraduría costarricense está a favor de Infinito.
Por otra parte, si Costa Rica aprueba el proyecto, estaría violando el Tratado de Estocolmo 1972, sobre derechos ambientales; la Convención de Río de Janeiro, sobre la protección de la biodiversidad; y la Agenda 21, sobre desarrollo sostenible, según ha sostenido el jurista nicaragüense Mauricio Herdocia.
La Sala Cuarta Constitucional de Costa Rica le dio luz verde a “Las Crucitas” dos meses atrás, justo antes de la salida de Arias del poder. Semanas después, la nueva presidenta Laura Chinchilla habló sobre el tema con el mandatario nicaragüense Daniel Ortega, pero no se revelaron detalles.
En seis meses
Según la Oficial de Industrias del Centro Humboldt, Angélica Alfaro, el caso está ahora mismo en etapa de mediación, pero la última palabra la emitirá la justicia costarricense dentro de seis meses. Por el momento, las organizaciones conservacionistas siguen defendiendo el caso frente a Industrias Infinito y el Gobierno de Costa Rica.
Con la colaboración de Josué Bravo
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