Periodistas nicaragüenses consideran que Nicaragua sigue expuesta a que las acciones contra la libertad de expresión empeoren, como está ocurriendo en Venezuela, donde gobierna un aliado del presidente nicaragüense Daniel Ortega.
Cristiana Chamorro, de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, y Sofía Montenegro, del Centro de Investigación para la Comunicación (Cinco), consideran que un desafío del gremio periodístico y de la sociedad nicaragüense en general es continuar denunciando los atropellos y las ilegalidades que promueve el régimen de Ortega.
Ayer la relatora especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Catalina Botero, dijo ante el Congreso de los Estados Unidos que la situación en Venezuela puede empeorar antes de las elecciones legislativas de septiembre. “Hemos visto acoso creciente estos días. Las cosas tal vez empeoren”, comentó.
En tanto Chamorro prefiere no adelantarse a los hechos, en el caso de Nicaragua, y sigue valorando que todavía existe libertad de expresión y acceso a usar los medios de comunicación.
“Obviamente el periodismo nacional ha sido atacado y acosado desde diferentes aspectos… Pero el desafío es cerrar filas no sólo dentro del periodismo, sino con la sociedad en general alrededor de la libertad de expresión”, opinó.
AMENAZA LATENTE
Según Cristiana Chamorro, la “amenaza” existe porque Nicaragua sigue un modelo de gobernar guiado por otros estilos, como el del presidente venezolano Hugo Chávez, “que hasta cierto punto ellos sienten que les ha dado resultado para controlar a los medios de comunicación”.
Sin embargo, advierte que mientras la gente sostenga que la libertad de expresión es un derecho adquirido, que no se puede permitir que nadie lo arrebate, “no nos va a pasar” lo de Venezuela.
“Es cierto que hay un modelo que se quiere establecer, pero yo me pregunto hasta qué punto nosotros nos vamos a dejar, hasta qué punto el periodismo nacional y la sociedad en su conjunto van a mantenerse firme y van a luchar por esa libertad y por sus derechos. Por que la libertad es un derecho de todos, que tenemos que defender todos”, comentó Chamorro.
La periodista confía en que la firmeza de la sociedad, junto al periodismo nacional, en defensa de ese derecho, evitará que la situación de acoso y persecución llegue a niveles tan graves como los de Venezuela.
REPRESIÓN Y CHANTAJE
Sofía Montenegro considera que en Nicaragua se está persiguiendo a los medios, quizás no con “el desparpajo, la fuerza y la brutalidad” que se hace en Venezuela, pero en busca del mismo objetivo que es callar las voces críticas.
Opina que, a pesar de ser una persecución menos agresiva, el presidente Daniel Ortega está creando las condiciones y logrando sus objetivos porque ya “tiene en sus manos la mitad de los canales de televisión, mantiene a la prensa independiente acosada e intimidada, mientras reprime a través del chantaje y el hambre a otros periodistas que no tienen posibilidades de insertarse en el campo laboral”.
Montenegro afirma que el gobierno de Ortega usa cualquier mecanismo que encuentra disponible para mantener el acoso y la intimidación contra los medios.
“Usa el terrorismo fiscal y ahora hasta el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) es usado para hacer auditorías en los medios de comunicación. Cualquier rendija es buena. Aquí todavía tratan de mantener tapada la situación con una hoja de parra, pero igualmente tiene el mismo propósito y el mismo fin, que es acallar a la sociedad nicaragüense”, aseguró.
Para Montenegro, cada medio que se cierra por asfixia económica y cada periodista que se calla es el resultado de esta política de persecución.
Montenegro coincide con Chamorro en que el desafío es seguir “resistiendo y denunciando”, porque al final de cuentas la razón de ser de los medios de comunicación, desde su creación, ha sido fiscalizar el poder, demandar la correcta inversión de los recursos y que haya una correcta rendición de cuentas.
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