Por Pablo Elías Giussani
JOHANNESBURGO / AP
Sudamérica ya desafió varias veces con éxito la ley de las probabilidades y ahora va por otra gesta. Si la consigue, monopolizará las cuatro plazas en las semifinales de la Copa Mundial, un hecho no solo inédito, sino inimaginable.
De los 32 equipos que iniciaron la competencia, solo sobreviven ocho. Y cuatro de ellos son sudamericanos.
Nunca se había dado algo así. Ni nadie lo había creído posible.
Después de todo, ¿cuáles son las probabilidades de que una región con tan solo 10 equipos coloque cinco en los octavos de final y cuatro en los cuartos? Europa, con 53 selecciones, metió apenas tres en esta instancia.
Inusitado, pero cierto.
Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay están en los cuartos de final y entre el viernes y el sábado buscarán su pase a las semifinales.
Entre los cuatro han cosechado 11 victorias y cinco empates. De los cinco equipos que no conocen la derrota, cuatro son los sudamericanos.
Un análisis realista indica que al menos tres de ellos tienen buenas posibilidades de alcanzar las semifinales. Y que no se puede descartar al cuarto.
Una llave favorable hizo que Uruguay enfrentase a Corea del Sur en los octavos y a Ghana en los cuartos, en un partido programado el viernes en el estadio Soccer City de Johannesburgo. Con tres triunfos y un empate, y un Luis Suárez encaramado entre las figuras del torneo, los uruguayos asoman como candidatos firmes a quedar entre los cuatro mejores.
Ghana cosechó apenas cuatro puntos de nueve posibles en la fase inicial y en segunda ronda derrotó 2-1 a Estados Unidos en un alargue.

Argentina es uno de dos equipos que sortearon la primera ronda con puntaje ideal. El otro es Holanda.
Los argentinos, que vienen de ganarle 3-1 a México sin jugar bien, se toparán con Alemania el domingo en Ciudad del Cabo en un choque de pronóstico reservado, pero que bien podría resolverse a su favor si Lionel Messi tiene una tarde inspirada. Messi todavía no ha anotado en lo que va del torneo y se espera que en cualquier momento encuentre la red.
Si Messi no marca la diferencia, a los argentinos les costará contener a un equipo alemán que ha alternado momentos brillantes con actuaciones para el olvido, como la de su derrota 1-0 ante Serbia en la primera ronda.
Brasil luce más sólido que su próximo rival, Holanda, el cual parece depender demasiado de Arjen Robben. Los brasileños no gustan, pero su técnico Dunga armó un conjunto muy equilibrado, que defiende bien y sabe explotar cualquier debilidad o distracción del contrincante.
En los cuartos de final despacharon 3-0 a un Chile que había impresionado muy bien.
El duelo se realizará el viernes en Port Elizabeth.
El eslabón sudamericano más flojo parece ser Paraguay, que tendrá que bailar con la más fea pues le tocó nada menos que una España que lentamente está recuperando el nivel que la llevó a ganar la última Eurocopa.
Los paraguayos llegaron a los cuartos de final con una sola victoria y tres empates, incluido el de los octavos de final ante Japón, al que finalmente derrotaron por penales. Marcaron solamente tres goles, ninguno en sus dos últimas presentaciones.
Sin embargo, son el tipo de equipos con una defensa dura que le dan problemas a España. Los españoles perdieron en su debut 1-0 con Suiza, que amontonó gente atrás y no le dio libertades a sus jugadores.
España está lejos de ser un rival que mete miedo y ganó sus dos últimos partidos ajustadamente, 2-1 a un Chile que jugó la mayor parte del encuentro con un hombre menos, y 1-0 a Portugal.
Los españoles aseguran que no menosprecian a Paraguay, con el que jugarán el sábado en el Ellis Park de Johannesburgo.

«Es un rival difícil, físico, muy defensivo, con gente muy alta arriba», declaró el mediocampista español Xavi Hernández. «Somos favoritos, pero hay que demostrarlo en el campo».
En las semifinales se medirán los ganadores de Uruguay-Ghana y Brasil-Holanda el 6 de julio en Ciudad del Cabo, y los de Argentina-Alemania y Paraguay-España al día siguiente en Durban.
