Una mañana en busca de sonrisas

Carlos no asiste a muchas fiestas, pero cuando llega el momento no pierde la oportunidad de bailar. Ha ganado una bicicleta y un paquete de juguetes en los concursos que ha participado, pues con seis años sus movimientos, su picardía y espontaneidad son únicos.

Una Mañana de Alegría compartieron más de 150 niños del Hospital Vivian Pellas, gracias a la Fundación César Guerrero. LA PRENSA/MIGUEL LORÍO

Carlos no asiste a muchas fiestas, pero cuando llega el momento no pierde la oportunidad de bailar. Ha ganado una bicicleta y un paquete de juguetes en los concursos que ha participado, pues con seis años sus movimientos, su picardía y espontaneidad son únicos.

Él junto a más de 150 niños participaron de la Mañana de Alegría organizada por Aproquen, Dicegsa y Fundación César Guerrero.

Llegaron este martes muy temprano al Hospital Vivian Pellas acompañados de sus padres, una de las pocas veces que llegan de visita y no por alguna consulta médica. En su mayoría pacientes de la Unidad de Quemados de este hospital y niños invitados de la Fundación César Guerrero.

SIEMPRE HAY QUE CELEBRAR

“Es importante ofrecer a los niños actividades recreativas y lúdicas”, dice Tatiana Castillo, sicóloga de la unidad de quemados, “esto abona al desarrollo y la seguridad del niño, también ayuda a asociar el hospital con cosas buenas y agradables y no sólo con dolor”.

Aunque Carlos Díaz Lobo, con su sonrisa partida al centro por una cicatriz, también se unió a la fiesta por ser de la familia de pacientes atendidos en jornadas especiales.

Qué sería de una fiesta sin música, concursos, piñatas, aperitivos y un buen payaso. Aquí no hizo falta nada. Hasta el payaso Pipo y Cabito, mascota del suplemento infantil de LA PRENSA, hicieron charangas en la fiesta para animar a los niños en la clausura del mes que se dedica a recordar sus derechos.

“Nosotros somos parte de esta familia desde hace 19 años”, dijo Yerenick Calderón, coordinadora de visita médica de Dicegsa, “el motor de nuestro trabajo son las sonrisas de los niños beneficiados con los proyectos en Aproquen, La Mascota y Bertha Calderón, además de darles medicinas, acompañarlos y traerles alegría son también nuestra misión”.

Carlos nació con labio leporino y paladar hendido, a los dos meses de nacido su primera operación y en marzo pasado salió bien librado de la intervención número once. Ahora está en primer grado, habla, baila y no deja de reír.

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