CARACAS/AFP
El hallazgo de miles de toneladas de alimentos descompuestos que fueron importados por la empresa estatal PDVAL, pero nunca fueron distribuidos, levantó una polvareda en Venezuela, donde la oposición exige una “investigación seria” y el oficialismo denuncia una “campaña de manipulación” de cara a las próximas elecciones.
Desde inicios de junio se han hallado miles de toneladas de alimentos —arroz, harina de trigo, pasta, entre otros— en estado de descomposición en almacenes estatales, puertos y bodegas de todo el país. Según la oposición se trata de más de 130,000 toneladas, que supondrían una pérdida de unos 8,000 millones de dólares para el Estado.
El Gobierno reconoce que sólo 30,000 toneladas de alimentos están “no conformes”.
Por este caso están detenidos el ex presidente de la red, Luis Pulido, y otros dos de sus altos directivos. Pero la oposición también señala a Rafael Ramírez, presidente de PDVSA, que tenía bajo su administración a PDVAL .
Analistas prevén que este escándalo tenga un efecto negativo sobre la popularidad de Chávez y los resultados electorales de los candidatos del oficialista partido Socialista Unido de Venezuela.
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