SUKKUR/ AP
Aproximadamente 150,000 paquistaníes fueron obligados a trasladarse a tierras altas mientras inundaciones causadas por un nuevo desbordamiento del río Indus sumergieron decenas de poblados y villas adicionales en el sur del país, informó ayer Jamil Soomro, un vocero del gobierno provincial.
Funcionarios esperan que baje el nivel del agua en toda la nación en los próximos días conforme los torrentes de río se vacíen en el Mar Arábigo. Sin embargo, los sobrevivientes podrían encontrar poco rescatable cuando regresen a su sitio de residencia: las aguas han arrastrado casas, caminos , puentes y cultivos vitales para la subsistencia.
Actualmente se encuentran 600,000 personas en campos de socorro establecidos en la provincia de Sindh durante la inundación del mes pasado.
Al aproximarse la creciente de río más reciente, “desalojamos a más de 150,000 personas de partes del interior de Sindh en las últimas 24 horas”, manifestó Soomro.
Las inundaciones sumergieron áreas nuevas en el distrito de Thatta.
En un campo de socorro en el área de Sukkur, algunas víctimas expresaron que era difícil conseguir comida que llegaba en camiones de asistencia. “Soy una viuda, y mis hijos son demasiado jóvenes para conseguir comida debido al caos y el ajetreo”, mencionó Parveen Roshan. “¿Cómo puede una mujer débil ganar una batalla con hombres para obtener comida?”, preguntó.
En la cercanía, un médico atendía a un niño cuya espalda resultó herida después de que alguien lo empujó durante una rebatiña por comida junto a un camión.
Las inundaciones han afectado aproximadamente una quinta parte del territorio paquistaní, tensando a su gobierno civil en momentos en que lucha contra la violencia de al-Qaida y el Talibán. Al menos seis millones de personas han quedado sin vivienda y en total 20 millones han sido afectadas. Se calcula que el costo económico será de miles de millones de dólares.
La ONU ha solicitado 460 millones de dólares en ayuda de emergencia, y Estados Unidos ha prometido 150 millones.
La comunidad internacional ya donó a Pakistán casi 500 millones de dólares de ayuda de emergencia, pero esta cifra es aún modesta dadas las necesidades de los millones de damnificados y los futuros costos de reconstrucción. La cifra fue publicada la noche del viernes por el Financial Tracking Service (FTS), un organismo de Naciones Unidas encargado del seguimiento financiero de la ayuda internacional.
Las autoridades de Pakistán han señalado que incluso aceptarían ayuda de la India, su principal adversario.
Pese a la calamidad, la violencia no cesa en este país. Ayer, una bomba explotó en un punto de revisión operado conjuntamente por integrantes de una tribu a favor del Gobierno y policías en el noroeste de Pakistán, matando a seis personas, indicó el vocero gubernamental Javed Khan.
El ataque ocurrió en Mohmand, una región tribal ubicada 75 kilómetros (45 millas) al noroeste de la ciudad de Peshawar.
Maurizio Giuliano, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), explicó ayer que la necesidad de financiamiento puede aumentar, ya que “desde nuestra estimación (del 11 de agosto), el número de personas que necesitan ayuda humanitaria pasó de 6 millones a 8 millones”.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A
