RÍO DE JANEIRO/ AFP
La violencia volvió a apoderarse de Río de Janeiro ayer, cuando delincuentes fuertemente armados tomaron 35 rehenes en un hotel en el sur de la ciudad que será sede de los Juegos Olímpicos de 2016, con saldo de un muerto, siete heridos de bala y nueve detenidos, indicó la policía.
El incidente comenzó poco antes del amanecer, después de que un grupo de personas con armas de grueso calibre intercambiaran tiros con la policía en la calle y luego ingresaran al hotel Intercontinental del barrio de Sao Conrado, una zona de clase media muy cercana a la mayor favela (barrio pobre) de Río, Rocinha.
Luego, una parte de los bandidos huyó y el resto ingresó al hotel, tomando “35 rehenes entre huéspedes y funcionarios”, detalló el portavoz de la Policía Militar de Río de Janeiro, coronel Lima Castro.
En el hotel se encontraban unas 1,550 personas, entre huéspedes y empleados, detalló el gerente del establecimiento, Michel Chertouh, a la cadena televisiva Globonews. Ninguno resultó herido.
Los bandidos “tomaron primero la recepción y pidieron orientaciones para ir a un área más cerrada, y ahí se fueron a la cocina”, relató el gerente.
“Tenemos información de que una señora murió” de un balazo, indicó el vocero policial, quien añadió que la mujer formaría parte del grupo de delincuentes. Tres delincuentes y cuatro policías resultaron con heridas leves, según las autoridades. No hay datos disponibles sobre heridos entre los bandidos que huyeron.
Las autoridades decomisaron autos, motos y al menos ocho armas de fuerte calibre, incluso una granada. Según testigos, los delincuentes se trasladaban en tres camionetas y unas cinco motocicletas, en dirección a Rocinha cuando comenzó el tiroteo.
Luego de un período de calma en la Ciudad Maravillosa, que también será sede de la Copa del Mundo 2014, los acontecimientos de ayer volvieron a sonar la alarma sobre la violencia que reina en las favelas, y que regularmente desborda a las zonas urbanas seguras.
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