CORRESPONSAL/ BLUEFIELDS
Al mejor estilo de los sicarios de México y Guatemala, un poblador de Blue fields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), señalado por las autoridades públicas de tener vínculos con el narcotráfico, fue asesinado en las inmediaciones del muelle municipal en plena luz del día, ante la vista y paciencia de un agente y pobladores que hacen uso de esa popular terminal acuática.
Armando Herrera (34) recibió tres de cinco balazos que le disparó su asesino, quien según testigos del hecho huyó en una pequeña lancha de 15 caballos de fuerza.
El asesino de Herrera llegó a esa terminal, según varios testigos, a bordo de la pequeña lancha, bajó de la nave, se dirigió a donde estaba su víctima y descargó cinco disparos, de los cuales tres le impactaron.
“Después que le disparó caminó tranquilamente y pasó por donde estaba un policía, la gente, y se montó a su cayuco y se fue en dirección al barrio Pointeen”, dijo un espectador.
Luego del asesinato de Herrera, la Policía detuvo a dos pobladores que según testigos hablaron con el asesino.
Hace ocho días otro miembro de la familia Herrera, identificado como Beto Herrera, recibió un impacto de bala en una de sus manos, sin embargo no hubo investigación policial que aclarara ese hecho de sangre.
Los pobladores de Bluefields comentan que hace dos meses los Herrera tumbaron una lancha perteneciente a narcos guatemaltecos y ahora éstos reclaman su cargamento.
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