Economistas, representantes del sector privado y políticos coincidieron ayer en señalar que el Gobierno de Daniel Ortega intenta ocultar lo que consideran el “fracaso” de sus programas sociales y productivos dirigidos a mejorar el nivel y condición de vida de los nicaragüenses.
Estas afirmaciones las sustentan en la manipulación que hizo el Gobierno de la encuesta de la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (FIDEG), por cuanto aumentó en 11.8 el porcentaje de reducción de la pobreza en el país, respecto de los datos reales que se obtuvieron.
Sin embargo, lo que señala la encuesta es que, entre 2005 y 2009, la reducción de la pobreza en general es de apenas 3.6 por ciento, afirmó el presidente de FIDEG, Alejandro Martínez Cuenca, en una comunicación vía correo electrónico con LA PRENSA.
Mientras esperaba turno en una competencia de tiro al blanco en el Sexto Comando Militar Regional del Ejército, como parte de las actividades del 31 aniversario de la entidad castrense, Guevara fue consultado sobre la manipulación gubernamental a las cifras de FIDEG. El ministro respondió: No entiendo de qué me habla. Ante la insistencia de periodistas locales, el funcionario agregó: En Nicaragua quien quiera ver que vea, la pobreza se está reduciendo. Guevara mezcló atribuyendo la encuesta del FIDEG primero a la cooperación sueca y después a la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude). No obstante, el estudio contó con financiamiento de Suiza y Holanda y el acompañamiento técnico del Banco Mundial.
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La gravedad de haber alterado los datos obtenidos por FIDEG la encuentran en que oficialmente se está diciendo que las condiciones de vida de los ciudadanos está mejorando, cuando esto no se ajusta a la realidad.
De acuerdo con los consultados, se ha puesto en riesgo “la credibilidad” del Gobierno ante los países cooperantes, tanto a los datos que les brinden a futuro, como del manejo de los recursos que se le proporcione.
El Gobierno publicó el jueves que la pobreza en general, del 2005 al 2009, se redujo en 15.4 por ciento, pero el FIDEG indica que fue en 3.6 por ciento.
También se alteraron los porcentajes de los indicadores del nivel que se habría mejorado de la pobreza general en la zona rural y urbana, así como el porcentaje de reducción en pobreza extrema en la zona urbana.
La encuesta de FIDEG se hizo con fondos de Holanda y Suiza, y apoyo técnico del Banco Mundial (BM).
Para Marcos Zavala, presidente del Instituto Nicaragüense de Desarrollo (Inde), lo que existe de parte del Gobierno es un “interés clientelista” que busca justificar la ineficiencia de las instituciones públicas para mejorar las oportunidades de desarrollo de las familias.
“El hecho de que se esté manipulando la información es parte del mismo problema institucional, de que ninguna de la instituciones públicas está haciendo su trabajo a conciencia, sino con un sesgo político electoral”, valoró Zavala.
Zavala dijo que “es lamentable” que el Gobierno haya manipulado los datos, aun teniendo claro las consecuencias que puede traer al país en la relación con los cooperantes externos.
Explicó que el Inde recibe fondos de varios donantes, como Holanda, y asegura que a los cooperantes les interesa ir midiendo el impacto de los proyectos que respaldan, “para ir viendo si la plata que están aportando está siendo efectiva para la lucha contra la pobreza”.
Entre las consecuencias que advierte está que cualquier organismo de cooperación serio, “al ver que le están manipulando la información”, termine retirando su apoyo contra la pobreza. “Porque ellos al estar claros que no se está manejando bien la información, o que el Gobierno está siendo inconsecuente con lo que se está haciendo, no creo que quieran trabajar así”, sostuvo Zavala.
“PROGRAMAS ORTEGUISTAS NO FUNCIONAN”
Pero el más escéptico es Francisco Aguirre Sacasa, diputado por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), quien no considera creíbles los datos de FIDEG.
“Para mí carece de credibilidad. Mi experiencia de más de 40 años de trabajar como economista, no conozco un solo país ni desarrollado ni subdesarrollado en donde haya habido reducción sustancial de la pobreza sin crecimiento económico robusto”, afirmó.
Aguirre Sacasa no concibe que se hable de que hay menos pobres cuando en el 2009 el país enfrentó una crisis fuerte, que dejó a miles en el desempleo e hizo caer a números históricos la productividad y las exportaciones de las empresas.
Además que el crecimiento de la economía no ha logrado ser mayor del 3 por ciento los últimos años, y en el 2009 más bien decreció.
REALIDAD SUPERA FICCIÓN
Róger Arteaga, presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), coincide en que “la falta de credibilidad” a la que se expuso el Gobierno con los organismos y donantes externos “es un tema grave”.
“Están tratando con funcionarios que no son sinceros, que no tienen un manejo eficiente y ocultan lo que en verdad pasa en el país”, afirmó Arteaga. Considera que la acción del Gobierno responde “a una clara intención político-electorera y clientelista”, y en tratar de “ocultar el fracaso de sus programas”.
Arteaga dijo que la realidad que enfrentan las familias en el país supera cualquier “ficción de dato de mejora que se quiera vender”.
“Aquí, aunque el Gobierno no lo quiere aceptar, existe preocupación de todos los donantes en que los millones de dólares que destinan al país para reducir la pobreza no funcionan”, afirmó.
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