LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Carlos Alberto Montaner

La inmigración ilegal y la falta de sensatez

La palabra “inmigrante” oculta la verdad. En ninguna parte del mundo, salvo para explotarlos, nadie quiere a los extranjeros, a los diferentes. Los democráticos atenienses los llamaban metecos y les negaban casi todos los derechos. Los espartanos los expulsaban regularmente de su ciudad mediante unas violentas razzias a las que llamaban xenelasias. A los judíos los internaron en guetos hasta que Napoleón los liberó. Marginar, atropellar y hasta matar a los “otros” es una reacción instintiva en casi todas las especies. El bicho humano no es diferente.

Joe Arpaio, el juez de Maricopa, Arizona, que encabeza las redadas en ese estado, es odiado por los hispanos, pero lo respalda la mayor parte de los anglos y los afroamericanos. Los políticos, que suelen ser grandes oportunistas, acaban inclinándose en la dirección que sopla el viento electoral.

Da pena ver a John McCain apoyando hoy la mano fuerte contra los inmigrantes ilegales, cuando hace unos años, junto a Edward Kennedy, propuso una generosa amnistía para los indocumentados. Lo mismo sucede con Bill McCollum, el candidato republicano a gobernador de Florida. Quiere ganar presentándose como el duro entre los duros frente a los inmigrantes ilegales.

Es cierto que toda nación tiene el derecho a controlar sus fronteras y toda sociedad debe poder decidir quiénes residen o visitan su territorio, pero esa regla coincide con otro principio surgido de la lógica: carece de sentido exigirles a las autoridades, o exigirse a sí mismo y a los demás, aquello que es imposible de llevar a cabo. Lo que no se puede, no se puede. Sencillamente, es imposible deportar a once millones de inmigrantes indocumentados, a menos de que Washington declare un estado policiaco, el Congreso dicte leyes contrarias al espíritu de la constitución norteamericana, cree campos masivos de prisioneros y ponga en marcha un modo dictatorial y abusivo de enfrentarse a este problema.

Más del ochenta por ciento de estos inmigrantes ilegales proceden de América Latina: el 57 de México y el 24 de Centroamérica; el 19% restante viene del resto del planeta. ¿Hay algo que aprender de esas cifras? Sí, si se observa con un poco de profundidad. Hay dos países centroamericanos de los que sus habitantes no emigran clandestinamente hacia Estados Unidos: Costa Rica y Panamá. Son dos democracias en las que las sociedades han generado un modo de vida razonable con suficientes oportunidades, y en las que existe la movilidad social que requieren las personas para no tener que dar el paso incómodo y desagradable que significa abandonar el sitio en el que nacemos, los familiares y los amigos de siempre. Costa Rica y Panamá son dos países relativamente pobres, pero en ambos hay esperanzas de superación económica, estabilidad y seguridad: ¿para qué emigrar a Estados Unidos?

Estados Unidos tiene dos maneras eficaces de combatir la inmigración ilegal: una, muy cuesta arriba, es tratando de fortalecer el desarrollo económico y el Estado de Derecho en las sociedades de donde proceden esas personas para que la población no escape; la otra, la más expedita, potenciando la inmigración legal en vez de obstaculizarla.

Tiene mucho más sentido facilitar masivamente visas de trabajo, exigirles a los inmigrantes que lleguen al país con seguros médicos privados durante un número de años y, si es necesario, que paguen por la educación de los hijos menores, que precipitarlos a los brazos de las abusivas mafias que controlan las frágiles vidas de los inmigrantes clandestinos.

Ya hay más de 200 ciudades norteamericanas en las que operan los cárteles mexicanos. Estos delincuentes se apoyan preferentemente en los inmigrantes indocumentados. Esa es la atmósfera en la que mejor funcionan, el medio perfecto para evadir la justicia. ¿No tiene mucho más sentido sacar a los inmigrantes a la luz, demandarles que paguen impuestos y permitir que se ganen la vida limpiamente con un trabajo honrado?

Cuando Ronald Reagan en 1986 impulsó la amnistía mayor de la historia del país, beneficiando a tres millones de personas, lo hizo por una mezcla de sentido común, compasión y preocupación con el bienestar de todos sus compatriotas, no sólo de los inmigrantes. Era la solución menos mala ante un problema concreto que afectaba a todo el país.

¿Dónde estuvo el fallo? El error estuvo en no facilitar la inmigración legal a partir de ese punto. El 95% de estos inmigrantes clandestinos de hoy hubiera preferido acudir a Estados Unidos a trabajar legalmente, aún pagando por ello un alto costo, para luchar por conquistar su “sueño americano”. Es mucho mejor pagarles a las instituciones americanas que a los coyotes. b

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COMENTARIOS

  1. asies
    Hace 11 años

    falta informacion y conocimiento del sistema de USA,en realidad no necesitan de la policia y eso ya se ve en varios estados,la presion a los patronos,es la clave para obligar a dejar el pais,si existe una union del IRS(impuestos),dept. del seguro social,migracion y osha(dept. de salud),el ilegal sale sin ser maltratado fisicamente,ya lo han probado y ha dado resultado,el pais del imigrante ilegal debe buscarle solucion, no el pais receptor,la percepcion hace la diferencia.

  2. MJVasquez
    Hace 11 años

    Este es un articulo bien balanceado, en donde el Sr. Montaner expone una situacion muy dificil de resolver como lo es la inmigracion ilegal en Estados Unidos. Montaner incluso ofrece lo que pudiera ser una solucion al problema migratorio, ademas comenta acerca del oportunismo de los politicos, al cual le falto agregar que son los politicos, medios periodisticos e instituciones civiles adheridas al partido democrata que utilizan a los inmigrantes ilegales para manipular y fortalecer su agenda

  3. MJVasquez
    Hace 11 años

    situacion migratoria de los hispanos ilegales. Ha sido todo lo contrario, son los Republicanos (odiados por los hispanos) los unicos que realmente han demostrado con hechos que si, han querido solucionar el estatus migratorio de los ilegales; a como lo menciona el Sr. Montaner en relacion a la amnistia cedida por el Republicano Ronald Reagan en 1986, luego se dio la amnistia para los Nicas en el añO 2000 conocida como «Ley Nacara» que fue aprobada por el Congreso Republicano y fue impulsada por

  4. MJVasquez
    Hace 11 años

    partidaria. Se presentan como defensores de los derechos de los inmigrantes ilegales a traves de la propaganda politica e ideologica y manipulando el concepto de derechos civiles contemplados en la constitucion de los Estados Unidos, todo esto para mantener a los votantes hispanos (tienen que ser ciudadanos) inclinados a votar a favor de los candidatos del partido Democrata, pero que en la practica todo esto se traduce en pura retorica ya que en realidad no han hecho nada por normalizar la

  5. MJVasquez
    Hace 11 años

    dos Congresistas Hispanos Republicanos de la Florida y que al presidente de ese entonces el democrata Bill Clinton no le quedo mas remedio que firmarla. Posteriormente tenemos la concesion de Estatus Migratorio Temoral (TPS) que se le dio a los Hodureños, Salvadoreños y Guatemaltecos por el Presidente Republivano George W Bush a consecuencia de la devastacion causada en eso paises por el Huracan Mitch, y que a partir de entonces el TPS ha sido renovado cada año por el Congreso Norteamericano.

  6. MJVasquez
    Hace 11 años

    El Sr. Montaner expone la insentatez de algunos politicos Estadounidenses en no querer resolver el problema migratorio, pero esto se debe a la falta de voluntad politica, principalmente del partido Democrata quienes quieren mantener el estatus quo para seguirlo utilizando a su conveniencia politica. El articulo del Sr. Montaner es mu sensato, todo lo contrario al articulo del escritor Sergio Ramirez Mercado de hace unos pocos dias en donde ataca con odio al Sheriff Arpaio de Phoenix, Arizona.

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