Kanayo Nwanze, presidente del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA) agencia de la Organización de Nacional Unidas, abogó a los gobiernos de Centroamérica y el Caribe por “los campesinos pobres”.
Nwanze, en una reciente visita por la región, les recordó a los gobiernos lo importante que es invertir en la agenda del campo y en darle prioridad al sector rural para combatir la pobreza.
Durante un encuentro con periodistas de América Central, el presidente de FIDA afirmó que el llamado “es más importante ahora” para que las autoridades de los países centren su atención en la agricultura como la estrategia más efectiva para ir superando la inseguridad alimentaria, a la cual están más expuestos “los pueblos indígenas, los campesinos pobres, las mujeres rurales y los jóvenes”.
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- Kanayo Nwanze, presidente del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), anunció que para el período 2010 al 2012 disponen de una cartera total de 6 mil millones de dólares para ampliar programas.
Pero aclara que los acuerdos que suscriben, al estar dentro de la ley internacional los gobiernos, tienen la responsabilidad de respetarlos.
Los acuerdos que han sido ratificados para proyectos continuos, deben respetarse sea que haya un cambio de mando o no, afirma.
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FIDA trabaja brindando préstamos y concesiones como instrumentos principales a tasas favorables a algunos países, en particular a países menos desarrollados. Se financia proyectos determinados por los gobiernos dirigidos a los pequeños agricultores, pescadores, ganaderos y empresarios con pequeñas y medianas empresas.
Aunque sólo visitó Haití, Guatemala y República Dominicana, Nwanze sostuvo encuentros con los titulares y representantes de los ministerios de agricultura de todos los países.
Nwanze tenía un objetivo: “Quiero poder estimular a los gobiernos a continuar invirtiendo en el desarrollo rural, en la agricultura, como fundamento del crecimiento económico”.
Nwanze enfatiza que conocer “la pasión” con que trabajan las mujeres y hombres de las zonas rurales, donde se desarrollan proyectos del FIDA en los tres países que visitó, lo necesitaba como “evidencia” para poder tener elementos de mayor peso para cuando estuviera frente a la Jjunta directiva de la agencia, “convencerlos de la necesidad que tenemos de continuar apoyando estos esfuerzos”.
“Deseo continuar con el mensaje que dice que el desarrollo de nuestros países depende cuán vibrante en la economía rural”, afirma.
Pero dice que se logra “a menos que invirtamos en el desarrollo rural, a menos que empoderemos a las mujeres rurales, a menos que creemos oportunidades para un mercado vibrante y competitivo y oportunidades para los latifundistas que puedan acceder a estos mercados”.
La hambruna pesa más en el campo
“Creo que la hambruna no se lleva a cabo en ciudades capitales donde los gobiernos toman decisiones, la hambruna pasa en áreas rurales. Pueden haber huertos en ciudades de Guatemala, Puerto Príncipe y Santo Domingo (u otras capitales), pero la comida se cultiva en granjas y estas granjas están en áreas rurales”, dice Kanayo Nwanze.
“En los meses recientes hemos estado enfatizando que la agricultura sin importar el tamaño es un negocio”, enfatiza.
Es lo que espera atiendan los gobiernos a fin que destinen mayor atención a las poblaciones rurales, pues considera que “han sido vistos como si fuera gente pobre que solamente quieren de los gobiernos y de las organizaciones internacionales las sobras”.
“Eso es muy inhumano”, afirma. “Creemos que los minifundistas quieren ser parte de los mercados. Creemos que son negocios pequeños y necesitan acceso a recursos financieros a nuevas tecnologías y construcciones de capacidades, y quieren aumentar su producción para que ellos puedan ser parte de los negocios y el mercado”, afirma.
Y la necesidad de hacerlo en cualquier país del mundo señala es porque “las inversiones en el desarrollo rural, en la agricultura y desarrollo comunitario son pilares principales del crecimiento económico de cualquier nación”.
“Creemos que el desarrollo en general como tal en estos países donde hemos trabajado durante los últimos 25 años, necesita iniciar en las áreas rurales”, afirma.
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