Everth Cabrera es un hombre de retos. A lo largo de su carrera como pelotero profesional se ha encontrado con muchas barreras, las cuales ha superado.
- Everth Cabrera debutó el domingo con Portland y se fue de 4-1 con dos bases, dos anotadas, una empujada y un ponche, como primer bate y campo corto.
La diferencia es que en las anteriores tres oportunidades estuvo en las Menores rehabilitándose de lesiones.
En la jornada de ayer, Elmer Reyes se fue de 3-1 con una anotada y dejó su promedio en .296 (169-50) con Danville.
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Su meta inmediata es regresar a las Ligas Mayores, lo que ocurrirá la próxima semana cuando los rosters de los equipos se amplíen de 25 a 40 hombres el primero de septiembre. Pero más que eso, quiere recuperar la confianza de los Padres de San Diego.
“En estos momentos me siento en mi mejor momento físicamente y estaba jugando mejor, pero no había lugar en el equipo para mí y por eso me bajaron”, dice Cabrera, quien fue asignado al equipo Castores de Portland, de la Liga de la Costa del Pacífico, en Triple A.
“Era algo que se veía venir porque no estaba bateando lo suficiente, aunque mi defensa era sólida. Me enojé un poquito, porque lo he dado todo por el equipo y hasta he jugado aún sin sentirme del todo bien de mis lesiones. Pero debo entender que esto es un negocio y aquí si uno parpadea pierde su lugar”, reflexiona el campo corto nandaimeño.
Buscando rescatar algo bueno de los sucedido, Cabrera cree que será saludable su paso por Portland para jugar más seguido y ganar más confianza.
“Me lesioné dos veces y perdí la confianza para estar tocando pelota más seguido, lo que me restó oportunidades de mejorar mi bateo. Además, siento que este año he tenido un poco de mala suerte porque aún conectando bien, me han salido muchos batazos de frente a los fildeadores. De todo lo bueno y lo malo que me ha pasado este año, he aprendido mucho”, señala el nica.
El manager Bud Black le dijo a Cabrera que regresaría al equipo en septiembre, pero aún así el pinolero sabe que difícilmente acompañará al equipo a los playoffs, al menos que se sustituya a alguien por lesión.
Cada golpe que ha recibido es su motivación para seguir adelante.
“En el receso de la temporada de las Grandes Ligas voy a trabajar en fortalecerme más para evitar lesiones. Espero jugar en la pelota invernal, probablemente en República Dominicana”, comentó respecto a sus planes el nandaimeño.
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