Wilder Pérez, Anne Pérez y Massiell Largaespada
Las precipitaciones de este año no son las más intensas en la historia de Nicaragua, sin embargo, entre mayo y julio ha llovido más de lo normal en varias zonas del país, confirmó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Asimismo, las constantes lluvias siguen causando daños a la infraestructura vial en el centro de varios municipios, vías productivas, sistemas de drenajes, viviendas y cultivos.
Datos preliminares del Ineter indican que entre mayo y julio llovió en promedio 1,161 milímetros, es decir, 517 milímetros más de lo normal en León y Chinandega.
En el Pacífico Central, constituido por Managua, Masaya, Carazo y parte de Granada, llovió casi la mitad de lo normal, ya que se registraron 864 milímetros, 359 por encima de la norma histórica.
El exceso de lluvias en el Pacífico Sur, Rivas, Nandaime, Ometepe y Cárdenas, fue de 183 milímetros sobre lo normal, que ha sido 539 milímetros.
En la zona norte de Nicaragua, donde se aglutinan Nueva Segovia, Madriz, Jinotega, Matagalpa y Estelí, el registro de lluvias fue de 735 milímetros, 289 milímetros sobre lo normal.
Donde llovió prácticamente lo mismo de siempre fue en el Centro, Boaco y Chontales, ya que cayeron 701 milímetros, sólo 59 milímetros sobre la norma histórica.
Datos similares se registraron en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), donde los acumulados de lluvias sólo estuvieron tres milímetros por debajo de los 1,149 milímetros normales de cada año.
Donde sí llovió menos fue en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS). El Ineter registró 1,038 milímetros de agua, 470 milímetros menos que lo normal.
Según Marcio Baca, director de Meteorología del Ineter, el excedente de lluvias es notorio esta temporada, pero todavía no se compara con las de 1995 y 1998.
En cuanto al déficit de lluvias en la RAAS, el especialista indicó que si bien llovió casi el 50 por ciento menos que lo normal, esto no fue trascendental para las labores agrícolas, ya que la cantidad de lluvias que se presentó fue suficiente para no provocar alteraciones.
Baca advirtió que, por tratarse de valores promedios, hubo zonas donde pudo haber llovido más o menos.
Por ejemplo, en las zonas secas del país, como la franja que baja desde Ocotal hasta San Lorenzo, no hubo excedentes de lluvia, pero sí una cantidad normal de precipitaciones. Baca advirtió que ahora hay saturación de suelos, pero que la situación podría ser más compleja si continúa lloviendo como hasta ahora.
Y esto es una posibilidad real, ya que septiembre y octubre son los meses más lluviosos de la temporada, en un año bajo influencia de La Niña, que trae inundaciones al país. Hasta el momento, los pronósticos indican que las lluvias propias de la temporada continuarán.
MÁS DE MIL AFECTADOS
La Defensa Civil reportó una persona desaparecida y nueve muertas hasta el momento por causa de las lluvias, más un total de 1,043 afectadas, las que necesitaron ser evacuadas de forma temporal. Hasta ayer habían 276 viviendas dañadas.

Una decena de niños y tres adultos están viviendo temporalmente en las instalaciones de la Alcaldía de Tipitapa, luego de que sus viviendas se inundaran en el barrio San Jorge, ubicado en el kilómetro 20 de la carretera que va de Tipitapa a Managua.
El reporte municipal de Tipitapa indica que las comunidades con daños más severos son: El Tule, La Empanada, Santa Bárbara, Pueblo Nuevo, Mira Luz, San Cristóbal y Los Robles.
Desde ya, el Alcalde sandinista de ese municipio, César Vásquez, advirtió que la cifra de afectados podría ir incrementándose en la medida en que las autoridades tengan acceso a zonas que actualmente están aisladas. Por el momento, los afectados superan los 600 en las comunidades antes mencionadas.
MANAGUA CONMÁS EVACUADOS
Los datos más recientes de la comuna capitalina indican que son 20 los barrios más afectados en Managua, desde donde se evacuó a unas 200 personas.
Hasta ayer en la tarde, la municipalidad sólo tenía funcionando al centro educativo en el sector de la Quinta Nina y a la Escuela Jehová es mi Proveedor, en el barrio Camilo Ortega, con 80 y 195 personas albergadas, respectivamente.
Las autoridades de la comuna capitalina indicaron que, de continuar las lluvias, un nuevo albergue sería abierto en el sector de Cristo El Rosario, otro de los costeros de la capital.
RÁPIDA RESPUESTA EN CIUDAD SANDINO
Por otra parte, durante el fin de semana y este lunes fueron restauradas en el municipio de Ciudad Sandino, en Managua, las principales calles afectadas por las intensas lluvias ocurridas la noche del pasado viernes en los barrios Nueva Jerusalén y Audilia Blanco.
“Hemos hecho trabajos de mitigación desde Nejapa en la parte del fondo, de donde prácticamente vienen estas aguas. Lo que está afectando gravemente son las siembras de maní en ese sector, porque los sembradores han hecho su terraceo y el agua sale al camino”, aseguró la alcaldesa del municipio, Cecilia Altamirano.
En el barrio Nueva Jerusalén al menos tres tractores de la comuna realizaron desde el sábado, trabajos de reparación de casi un kilómetro de camino.
En el barrio Nueva Jerusalén se registran más de 25 viviendas anegadas y unas 80 personas evacuadas.
Una Iglesia pentecostés que fue destruida parcialmente por la socavación de las fuertes corrientes, lucía este lunes intacta gracias a la unión de sus miembros que trabajaron rápidamente en la reconstrucción y el relleno de tierra que les proporcionó la comuna.

DAÑOS EN NUEVA SEGOVIA
Cinco municipios ubicados al este del departamento de Nueva Segovia se encuentran incomunicados después de una serie de daños ocasionados por las constantes lluvias, a las principales vías de acceso, vías productivas, sistemas de drenajes, viviendas y cultivos.
En cuanto a viviendas destruidas “de adobe y en situaciones precarias”, Álvarez detalló que le reportan 8 en Wiwilí, 4 de Quilalí, 4 en Jícaro, 3 en Jalapa, 8 en San Fernando y 5 en Ocotal.
Uno de los puntos críticos se localiza en el kilómetro 256 de la carretera adoquinada entre Ocotal y Jalapa, a la altura del lugar conocido como Orosí, municipio de San Fernando, donde las alcantarillas no resistieron la fuerza de las corrientes de agua de una quebrada y se desprendieron por completo dejando un inmenso hueco, de unos 20 metros por debajo del adoquín.
EN JINOTEGA
En Jinotega, las lluvias erosionaron un cauce en la salida sur de la ciudad, poniendo en peligro a los ocupantes de una vivienda. Al mediodía de ayer el río Aguacatales, ubicado a 40 kilómetros al este de Yalí, creció y se llevó un puente, evacuándose a dos familias, confirmó la Policía.
(Con la colaboración de Alina Lorío y Félix Rivera).
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