LA HABANA/AFP
El salvadoreño Francisco Chávez Abarca, procesado en Cuba tras ser extraditado por Caracas, admitió que trabajaba para anticastristas de Miami en planes de atentado contra el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y de sabotaje de las elecciones del domingo próximo, afirmó el diario oficial Granma.
Chávez Abarca, en coordinación con el anticastrista Luis Posada Carriles, “se propuso realizar acciones violentas” contra Cuba y otros países aliados de la isla, “incluyendo atentados al presidente Chávez como forma de obtener beneficios monetarios”, señaló el periódico.
Según el órgano del gobernante Partido Comunista, Chávez Abarca reconoció su propósito de “quemar llantas, hacer disturbios en la calle, atacar un partido político para que le caiga a otro” la responsabilidad.
El salvadoreño, detenido el 1 de julio en el aeropuerto de Caracas al tratar de ingresar con identidad falsa, reveló que su jefe Posada Carriles, a quien Caracas y La Habana acusan de terrorismo, planeaba “hundir barcos cargados de petróleo que viajan de Venezuela a La Habana”.
Según el rotativo, Chávez Abarca precisó que la anticastrista Fundación Nacional Cubanoamericana, radicada en Estados Unidos, “destina casi 100 millones de dólares en planes antivenezolanos, al considerar a ese país sudamericano como ‘columna financiera’ de Cuba, Ecuador, Bolivia y Guatemala”. Agregó que el salvadoreño admitió que Posada Carriles está vinculado con la CIA y que mantuvo “magníficas relaciones” con los gobiernos de derecha salvadoreños de Armando Calderón Sol, Alfredo Cristiani y Francisco Flores.
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