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En Ciudad Sandino los jóvenes aprenden a cultivar la tierra, tras ser capacitados. LA PRENSA/M.LARGAESPADA

Jóvenes en riesgo con chance en Ciudad Sandino

Como una alternativa de cambio para la juventud en riesgo del municipio de Ciudad Sandino, ubicado a 13 kilómetros de Managua, nació el Programa Productivo Juvenil, de la Fundación Fénix, en el año 2004.

Como una alternativa de cambio para la juventud en riesgo del municipio de Ciudad Sandino, ubicado a 13 kilómetros de Managua, nació el Programa Productivo Juvenil, de la Fundación Fénix, en el año 2004.

Desde entonces más de 2,500 jóvenes entre los 14 y 18 años han sido capacitados en temas de prevención de drogas y han aprendido a desarrollar la actividad agrícola.

Carla Medrano Dávila, coordinadora del proyecto, manifestó que éste “nació en 1996 como una iniciativa de un equipo multidisciplinario de especialistas en trabajo social, psicología y comunicación, que quería dar respuesta a la problemática de la niñez en riesgo, sin fines de lucro”.

Sin embargo, fue hace seis años que la Fundación Fénix llegó a Ciudad Sandino para atender a los jóvenes del municipio.

“Surgió la necesidad de atender a los jóvenes en riesgo de Ciudad Sandino, para que tuvieran un espacio a puertas abiertas donde se les brindara atención psicosocial con la integración a la actividad agrícola”, afirmó Medrano.

A través de la Jefatura de Asuntos Juveniles de la Policía Nacional de Ciudad Sandino y del Ministerio de la Familia son identificados los adolescentes que ameritan recibir los diferentes talleres que brinda este proyecto, en el que se destaca la agricultura como parte del Programa Productivo Juvenil.

“Los jóvenes ven la agricultura no con toda la trascendencia e importancia que tiene. Por eso desde el primer día les hablamos que muchas de las necesidades básicas tienen que ver con la agricultura”, recalcó Medrano.

No obstante, reconoció que al principio fue difícil la adaptación de los jóvenes a los programas de capacitación agrícola que son impartidos por especialistas de la Universidad Nacional Agraria (UNA) y el Instituto Nacional Tecnológico (Inatec), que además extiende una certificación de los cursos.

“Aquí el joven aprende desde cómo se pone una semilla, el proceso totalmente de selección, costos de producción, el proceso de preparación de la tierra, el trasplante o puesta directa de la semilla, todo lo que es el proceso productivo, cosecha y postcosecha”, agregó la trabajadora social.

Una de las fortalezas del proyecto —según Medrano— es que el proyecto es autosostenible por medio de la venta de producción de viveros en el Comisariato de la Policía Nacional, del complejo de Plaza El Sol, en Managua.

“El muchacho tiene que ser autogestor de su propio cambio. Por agricultura pasan todos, estén en la capacitación que estén, ya sea carpintería, ebanistería, mecánica y producción de viveros. Siempre tienen que venir a hacer actividades agrícolas porque es parte del programa”, sostuvo Medrano.

ALGUNOS TESTIMONIOS

Jahaira Rafaela Gutiérrez, de 18 años, recordó que al llegar a ese centro tenía tan sólo 13 años y no le gustaban los estudios.

“A mí me gustaba andar en las calles con mis amigas. Cuando me integré al proyecto estaba indecisa y no me gustaba la agricultura, pero ahora sé mucho y estoy feliz de estar aquí”, señaló.

Dorita Michelle Ortega, psicóloga de la fundación, señaló que el principio básico de la atención a los jóvenes se fundamenta en la enseñanza de los valores.

“Trabajamos en el tema del respeto, la responsabilidad y el deber. De ahí se deriva lograr buenas relaciones interpersonales entre los muchachos y su desarrollo”, indicó la psicóloga.

La coordinadora del proyecto aseguró que, por medio del trabajo estrecho que tienen con las autoridades policiales, van a los sectores donde existe mayor número de jóvenes en riesgo.

“Una vez que se hace la intervención les decimos aquí tienen varias líneas: tienen la calle, el hospital, el cementerio o integrarse al programa. Si escogen la calle, un tiro puede acabar con sus vidas y hasta ahí van a llegar”, puntualizó Medrano.

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