ACAN-EFE
Vulcanólogos de la Dirección de Geofísica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) inspeccionaron hoy el volcán Masaya tras el desprendimiento de una de sus paredes, que las autoridades vincularon a las lluvias.
El director del Ineter, Alejandro Rodríguez, dijo a periodistas que no ha habido ninguna explosión volcánica en el Masaya, también conocido como Santiago, sino «un deslizamiento, un derrumbe de las paredes producto de la fractura que tiene (el coloso) y por la cantidad de agua que ha caído en las últimas semanas».
El experto explicó que el objetivo de esa inspección fue, además, observar la salida de vapor de ese coloso, de 638 metros de altura, ubicado a 23 kilómetros al sureste de Managua y que es un Parque Nacional.
«Pienso que el vapor va a seguir saliendo (del volcán) y la presión no va a llegar a niveles peligrosos», señaló Rodríguez.
El funcionario indicó que mientras el vapor salga del volcán, la presión tendrá a disminuir o a mantenerse en «términos normales».
«Mientras el vapor siga saliendo, va a seguir perdiendo presión y no creo que vaya a ver una explosión muy fuerte», insistió el experto, que descartó que se avecine una erupción en ese coloso.
Las autoridades que resguardan el Parque Nacional volcán Masaya cerraron hoy la entrada a los turistas por precaución.
Según los registros de Ineter, la última vez que el Masaya presentó una marcada actividad eruptiva, en la que ocurrieron potentes explosiones y se produjeron grandes derrumbes en sectores cercanos al volcán, fue en noviembre de 1965.