ARLINGTON/AP
A la sombra de Tim Lincecum y Matt Cain, Jonathan Sánchez es el tercer “as” que tienen los Gigantes de San Francisco en su manga.
Pero el zurdo puertorriqueño, de 27 años, no es un modelo de regularidad. ¿Cuál se verá hoy en el tercer juego de la Serie Mundial? ¿El que apenas duró dos entradas ante Filadelfia en su última salida o el de la efectividad de 1.29 en las ochos anteriores?
Para su manager Bruce Bochy, no hay nada que temer.
Sánchez será el quinto puertorriqueño que abre un partido de la Serie Mundial, siguiendo los pasos de John Candelaria (con los Piratas en 1979), Ed Figueroa (Yanquis en ‘76 y ‘78), José Santiago (Boston en ‘67) y Rubén Gómez (Gigantes en ‘54).
[/doap_box]
“A todos nos ocurren contratiempos. El ha lanzado varios excelentes juegos”, dijo el piloto. “Como he dicho anteriormente, lo que tiene que hacer es dejar eso atrás, salir a lanzar y ser el de siempre”.
En la recta final de la temporada, Sánchez fue vital en el empuje que permitió a los Gigantes remontar un déficit de seis juegos y desplazar a San Diego para ganar el título de la división Oeste de la Nacional.
San Francisco salió triunfante en cinco de sus últimas siete salidas, entre ellas el partido del último día de la temporada regular para adjudicarse el banderín.
Su efectividad en ese lapso fue de 1.03 en casi 44 innings. También se lució en su debut en los play offs al tolerar sólo una carrera limpia en siete innings y un tercio frente a Atlanta en la primera ronda.
La siguiente salida ante Filadelfia en la serie de campeonato no fue mala, aunque cargó con la derrota al permitir dos carreras limpias en seis innings.
Pero decepcionó en la más reciente, el pasado sábado cuando duró apenas dos entradas al permitir dos carreras y tres hits con dos boletos. Pero los Gigantes lograron venir de atrás de un 2-0 en contra y sellaron su pase a la Serie Mundial.
Sánchez sostuvo tras ese juego que su recta no pasó las 90 millas por hora, pero no se siente alarmado con respecto a su responsabilidad en el Rangers Ballpark.
“Tengo que ser agresivo en la zona y así puedo durar más en el juego”, dijo.
También restó importancia a la mala salida previa: “Somos humanos, cualquiera comete errores. Se pueden tener malos días y buenos días”.
“Eso quedó en el pasado y ahora me enfoco en lo que me toca mañana y hacer lo mejor que puedo”, añadió.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B
