Tomado de La Nación.com
Ciudad Quesada
La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, hizo una pequeña pausa en su silencio diplomático para criticar ayer la respuesta dada por Nicaragua ante los reclamos de Costa Rica por operaciones en la zona fronteriza aledaña a la desembocadura del río San Juan, según señala hoy el diario La Nación.com
«A nuestros vecinos de Nicaragua se les olvidó dónde queda su frontera, quién es su vecino y dónde se ubica el San Juan», expresó ayer la mandataria, después de que la Cancillería nicaragüense aseguró que todos los trabajos los han realizado en su territorio y que más bien «tropas de las fuerzas armadas» costarricenses han incursionado en su territorio.
Esa alusión a unas supuestas «fuerzas armadas» también molestaron a Chinchilla.
«Costa Rica no tiene Ejército desde hace más de 60 años; por eso, afirmar que aquí hay tropas militares pareciera un chiste», declaró Chinchilla ante una consulta al diario costarricense en un hotel en Muelle de San Carlos, donde está de gira desde ayer.
A pesar de estos comentarios, la Presidenta insistió en encauzar todo el conflicto bilateral por la vía diplomática.
MANTENDRÁN FUERZA PÚBLICA
Los jerarcas del Ministerio de Relaciones Exteriores trabajaron ayer con expertos en geodesia, geografía y cartografía para analizar los trabajos hechos en la zona fronteriza y el aparente intento de mover el cauce del San Juan y, por tanto, variar la frontera.
«Al Gobierno cualquier cosa que altere la situación limítrofe le preocupará siempre. Por eso mantenemos a la Fuerza Pública en la zona, para garantizar el respeto a la soberanía nacional», agregó.
Varias decenas de agentes policiales patrullan la zona y realizan inspecciones por aire, con base en Barra del Colorado. La situación, sin embargo, está «normal», dijo el vicecanciller, Carlos Roverssi.
La Cancillería costarricense analiza las pruebas recogidas por técnicos que viajaron la semana pasada al Caribe norte, donde se halló una zona boscosa destruida y sedimentos depositados desde una draga que Nicaragua opera en el río San Juan para limpiar su cauce, tarea a cargo de Edén Pastora.
Esos hechos, además de las sospechas de ingresos de oficiales nicas a suelo tico, provocaron la protesta diplomática el jueves 21 de octubre. El gobierno de Daniel Ortega rechazó los cargos y más bien devolvió las acusaciones.
