La celebración de Halloween es una violación a nuestros valores culturales y espirituales. Es la valoración que hacen un sacerdote y un pastor evangélico.
“En la fe cristiana se te dice que hay que renunciar a toda hechicería y a todas las fuerzas del mal”, asegura el padre Oscar Chavarría.
Según el religioso, la celebración de Halloween nace próximo al Día de los Difuntos como una manera de hacer bromas de la muerte. “Esta celebración ha sido tomada para hacer bromas de la muerte y hacer de la brujería un juego”, apunta.
Agregó que quienes celebran esta actividad cultural extranjera deben saber que está ligada a fuerzas del mal.
“Quienes celebran esto creen que sólo es un juego, una diversión; y la gente lo ve divertido, pero el trasfondo es dar un culto al satanismo, a la brujería, a la hechicería, y en este sentido es contrario a la fe cristiana, que nos insta a rechazar toda acción que atenta con nuestras costumbres y valores”, valoró.
TAMBIÉN IGLESIA EVANGÉLICA
Por su parte el pastor Augusto César Marenco condenó la celebración ajena a las culturas y costumbres nacionales, ya que considera que es una “fiesta que mata nuestra propia identidad cultural; ya que nuestra identidad cultural es sana, autóctona, original y propia”.
Señaló que es una influencia negativa conectada a las fuerzas del mal, disfrazada de cultura. “Halloween es dañino espiritualmente, porque contiene mucha influencia negativa que está conectada con el mal. Por ejemplo, promueve brujería disfrazada de cultura, a través de una cantidad de figuras demoníacas. Además, es una celebración que está cubierta de mucha oscuridad, de cosas macabras, como calaveras, que al final tienen un mensaje que nosotros denominamos la celebración del cumpleaños del diablo”, dijo.
Marenco expresó que Halloween está vinculada a los sacerdotes druidas (brujos, 300 años antes de cristo) “que se encargaban de las prácticas del ocultismo de ese tiempo”, finalizó.
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