IGNORANCIA
“Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita”.
Aristóteles (384 a.C.-322 a.C.); filósofo griego
R. RIVAS Y LOS OBISPOS
Es lamentable escuchar a funcionarios de alto nivel en el actual Gobierno, que al parecer tienen un interruptor que les desconecta el cerebro cada vez que abren la boca. El ex magistrado del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, critica a la Iglesia católica por nombrar “de dedo” a los Obispos, olvidando que la misma no es un partido político sino una institución que tiene sus propias reglas que le han permitido sobrevivir por más de 2,000 años.
La jerarquía católica de Nicaragua no es perfecta (recordemos que son humanos) pero hoy más que nunca tienen la obligación de denunciar los atropellos que a diario sufre el pueblo de Nicaragua, sobre todo por la gran mayoría que sobrevive con apenas unos pocos córdobas al día y tienen un porvenir aún más desalentador si Daniel Ortega continúa en el poder.
La Iglesia somos todos y ante los ojos de Dios somos iguales, exceptuando, claro está, a aquéllos que al igual que Judas traicionan a sus compañeros o a los que además de no amar a su prójimo quieren cambiar la decisión que el pueblo toma ejerciendo el divino derecho del libre albedrío. Ánimo señores Obispos, el verdadero pueblo está con ustedes.
Walter F. Pineda Úbeda
PACTO CON EL PUEBLO
En Nicaragua históricamente se ha pro liferado exuberantemente la prepotencia, pugna, anarquía política, lo cual ha sido artífice de intranquilizar cuando se generan espectaculares verdades que incomodan, por ejemplo: El gobierno de los Somoza; el de la época de la revolución popular sandinista; el de la UNO; PLC con Arnoldo Alemán; PLC con Enrique Bolaños y el actual Gobierno. Es imposible pensar o imaginarse que fueron una fantasía, fueron una realidad de Gobierno que la historia la contiene en sus anales y es imposible borrar.
Algunos de estos gobiernos tuvieron su propio arquetipo de gobernar, fueron hasta cierto grado incompatibles con el merecido paraíso que los nicaragüenses deberíamos estar disfrutando. Claro, semejante paraíso no se resuelve de la noche a la mañana, pero imposible no es. El gobernante de turno debe ser aún más beligerante hacia este objetivo de progreso.
Los partidos políticos, líderes, gobernantes de los cuatro poderes del Estado deberían atender la voz del pueblo como la verdad sabia y realista, que avalen la intencionalidad de apegarse a lineamientos de idoneidad y prosperidad. Deben escucharle y resolverle.
William Shakespeare, en su obra Ricardo III, dice: “Entretener tan cortesanos días, he decidido probar que soy villano y que aborrezco los plácidos placeres de estos días. Conspiraciones he urdido, indicios peligrosos de ebrias profecías” (Pág. 20 Editorial Bogotá 2004).
Entonces, las tendencias políticas que conforman la clase política nicaragüense y las asociaciones civiles políticas democráticas, etc., deberían apuntalar a la formación de una estrategia política de hacer un pacto con el pueblo, y entre todos: FSLN, PLC, PC, PLI, ALN, pueblo, etc., se logre dicho pacto para desarrollar y prosperar aún más al país. ¿Cómo hacerlo? Como políticos expertos que son y con sus “vastos conocimientos” pueden diseñar esa estrategia. Basta voluntad y conciencia.
La idea es unir al pueblo y que desaparezca la lucha de los contrarios, pues es mejor la lucha en paz, en unidad para el bienestar del país. Lo que se está haciendo no está mal, pero se podría mejorar.
El pueblo y el mundo quieren ver cosas nuevas y que no se prosiga con políticas simétricas y arcaicas y que estén haciendo siempre de lo mismo. Hay que innovar. Crear un nuevo estilo de política, pero con conciencia de Patria para que la costumbre inveterada no siga solamente en estar pactando, conviniendo entre los políticos y partidos. ¿Y el pueblo qué?
Bayardo Quinto Núñez
VIDAS PARALELAS
El pasado 11 de octubre la familia Zamora- Herdocia- Llanes y sus amistades recordaron el quinto aniversario de la partida de este mundo del doctor Justo Pastor Zamora Herdocia. Por esa misma fecha la Iglesia católica conmemora la muerte de san Alejandro Sauli, un Obispo de origen italiano quien en su larga andadura por los senderos de Dios ayudó a sanar muchas heridas espirituales de quienes lo necesitaban y murió consagrado a los desprotegidos y necesitados.
Traigo a colación, en las líneas anteriores, un trozo de la vida de este santo milanés, porque considero que es razonable asociarla con el insigne doctor Justo Pastor Zamora, quien en tiempos difíciles ayudó a que muchas personas salieran adelante dando pasos firmes en medio de sus carencias de salud. Las bondades de este gran galeno se hicieron presente en medio de la generación de los sesenta, puesto que fue en el extinto Hospital El Retiro donde atendió a centenares de nicaragüenses, máxime que en esa época, el doctor Justo Pastor era el primer profesional en rehabilitación.
A pesar de incontables carencias materiales en el sector salud, es importante que los profesionales de la Salud de hoy emulen a aquellos hombres que se entregaron por el bien de sus semejantes, ya que Nicaragua necesita de hombres y mujeres que la “rehabiliten”. Considero que la huella dejada por estos dos hombres quedará impregnada en quienes tuvieron la dicha de recibir sus aciertos físicos y espirituales.
Aníbal Gallegos Borgen