MÉXICO / EFE
Alrededor de seis millones de peregrinos de todos los rincones de México y de algunos países de Centroamérica celebraron ayer las tradicionales “mañanitas” a la Virgen de Guadalupe, considerada la mayor celebración católica en su tipo en América.
Adultos, ancianos, niños, mujeres embarazadas y discapacitados inundaron, como todos los años, las principales avenidas de la capital mexicana y los alrededores de la Basílica de Guadalupe para agradecer o pedir algún milagro a la llamada “Morenita del Tepeyac”.
“Venimos un grupo de devotos como cada año para festejarle a nuestra Patrona y agradecerle un año más de salud y vida”, dijo a Efe José García, del municipio de San Martín Texmelucan, del estado de Puebla.
Acompañado de otras 60 personas de su comunidad peregrinaron desde hace dos días para llegar al templo guadalupano.
Otro caso es el del señor Emiliano Sabas, quien cada año viene a pedirle a la Virgen que proteja a sus hijos que viven en EE.UU. y cuide a todos los inmigrantes.
La tradicional peregrinación inició en 1886 y año con año reúne a cientos de miles de fieles de la también llamada “patrona” de México.
La medianoche del sábado inició el festejo tradicional con una magna serenata frente a la imagen de la Virgen, en la que participaron una veintena de grupos de mariachis, bailarines y artistas, los cuales cantaron hasta entrada la tarde.
De rodillas o a pie, poco a poco fueron entrando millones de devotos al templo con flores, veladoras e imágenes de todos los tamaños para rendirle culto a la Virgen que más fieles atrae en América.
Según las autoridades de la demarcación Gustavo A. Madero, donde se localiza la Basílica, más de 6 millones de peregrinos se congregaron en el lugar, muchos de los cuales durmieron la noche anterior a la intemperie en parques o zonas verdes de la ciudad.
En el interior del recinto religioso, el mayor de México, caben 80,000 fieles, mientras afuera cientos de miles más esperaban su turno para ingresar. En México es tradición peregrinar hasta la Basílica a lo largo del año, y a diario llegan grupos procedentes de todo el país para asistir a misa en el templo y postrarse en el lugar de la supuesta aparición.
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