SAN SALVADOR / AFP
El Obispo Auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez, calificó este domingo de “drama real” el hacinamiento que afrontan las cárceles de este país centroamericano, que tienen 25,000 internos a pesar que la capacidad instalada es de 8,100.
“El drama del hacinamiento es un drama real. De hecho las cárceles son escuelas de crimen, no son centros de rehabilitación, por lo tanto las políticas carcelarias hay que revisarlas a fondo”, declaró a la prensa Rosa Chávez luego de oficiar la misa dominical en la céntrica catedral capitalina.
La reacción del Obispo se produjo luego de que el viernes la Dirección de Centros Penales destituyó al alcaide y a los 95 empleados del penal de Zacatecoluca, 60 km al este de San Salvador.
Las autoridades de centros penales adoptaron la decisión, tras constatar que el personal apagaba las cámaras de seguridad y luego del decomiso de al menos nueve teléfonos celulares que disponían los reos y que utilizaban para ordenar extorsiones y otros ilícitos.
Ese caso de Zacatecoluca, según el obispo, “significa que hay un fracaso de la política carcelaria” y al haber niveles de corrupción en las estructuras de arriba y de abajo, el “combate a la impunidad son claves en el sistema”.
NULA REHABILITACIÓN
Rosa Chávez pidió que “se revise a fondo” la política penitenciaria tras lamentar que “muchos piensan que metiendo gente a la cárcel se resuelve el problema de la violencia en el país, y no hay casi nada que ofrecer como Estado para todo el tema de rehabilitación”.
La crisis penitenciaria, además del hacinamiento de la población, se manifiesta en las viejas estructuras que tienen las cárceles.
El 10 de noviembre un incendio, por un presunto cortocircuito en el sistema eléctrico en la cárcel juvenil de Ilobasco, 75 km al noreste de San Salvador, provocó la muerte de 27 reclusos, en uno de los peores siniestros en un penal ocurridos en este país.
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