CORRESPONSAL/ESTELÍ
Las instalaciones navideñas que adornan los hogares nicaragüenses podrían ser causa de tragedias si coinciden varias condiciones de peligro.
Una inadecuada instalación domiciliar, sumada a la mala calidad de las extensiones navideñas y la manipulación errónea de estos elementos podrían ser el origen de incendios.
Las autoridades de la Dirección General de Bomberos de Estelí informaron que el uso adecuado de las instalaciones navideñas evitará accidentes e incendios, por lo que la población debe revisar bien las instalaciones navideñas antes de comprarlas.
La joven Marta Lorena Rayo, habitante del barrio Santo Domingo, de Estelí, dijo que tiene poco conocimiento sobre las calidades de las instalaciones navideñas, sin embargo, cuando compró las que adornan su árbol verificó que no tuviera cables pelados.
Según estudios internacionales, al menos el 20 por ciento de las principales marcas de luces navideñas que se encuentran en el mercado no cumplen con las medidas de seguridad necesarias para garantizar la integridad física del consumidor y el cuidado de sus bienes. Las fallas que presentan las luces navideñas son: el calibre de los conductores, muchas veces los cables demasiado delgados se pueden quemar. El cable no indica sus propiedades de seguridad: temperatura máxima que soporta y la clave que indica si su uso es apto en interiores exclusivamente o adicionalmente en exteriores. Las fallas detectadas representan un riesgo al consumidor, pues al encontrarse en operación pueden sobrecalentarse u originar un cortocircuito y, a su vez, provocar un incendio.
El jefe de la Dirección de Bomberos de Estelí, subcomandante José Ramón Montano, explicó que aunque en Nicaragua no existe un estudio sobre las calidades de las instalaciones navideñas, se pueden dar las siguientes recomendaciones.
“Que revisen las instalaciones eléctricas de forma general y de forma particular su arbolito que no tenga alambres al descubierto, cambiar los tomacorrientes y enchufes deteriorados. No sobrecargar los tomacorrientes, porque a veces convertimos una piña al recargarlos y éstos se recalientan”, dijo.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 B
