SAN JOSÉ/ACAN-EFE
El ministro de Seguridad de Costa Rica, José María Tijerino, anunció hoy que su país ya tiene en operación una Policía de Fronteras, cuyo objetivo fundamental es «la defensa territorial» en la zona limítrofe con Nicaragua.
Tijerino explicó en rueda de prensa que el primer paso fue desplazar a los oficiales que conformaban la Unidad de Montaña, para que fueran la base de la nueva Policía de Fronteras.
Además, otro grupo está siendo entrenado en las funciones específicas de este cuerpo, que son la «defensa de la soberanía territorial».
El ministro se negó a detallar cuántas personas integran este cuerpo y se limitó a asegurar que son «los suficientes para cumplir los objetivos y tener un efecto disuasorio» de nuevas violaciones al territorio por parte de Nicaragua.
San José y Nicaragua se encuentran enfrentados desde octubre anterior, cuando Costa Rica acusó a Nicaragua de invadir parte de su territorio.
Tijerino resaltó que a pesar de las afirmaciones de algunos sectores de la prensa o el Gobierno de Nicaragua, «Costa Rica no tiene fuerzas armadas, pero no por eso renunciamos a la defensa de la integridad de nuestro territorio».
Según el titular de Seguridad de Costa Rica, mantienen un estricto control sobre la situación en la frontera, en el sector donde el Ejército de Nicaragua se mantiene resguardando las labores de dragado del fronterizo río San Juan.
Tijerino dijo que hoy recibieron denuncias por parte de pescadores de la zona por supuestos «hostigamientos» por parte de lanchas nicarag enses en la laguna Taura, en la Isla Calero, cerca de la laguna Los Portillos, en la zona en disputa, que serán investigados.
No obstante, subrayó que la policía tiene órdenes estrictas de «evitar cualquier incidente y no caer en provocaciones» para que la situación en la frontera se mantenga en calma.
El ministro señaló en su informe de labores anual que para el próximo año esperan reforzar la Policía de Fronteras y contar con al menos 1.000 nuevos oficiales en la policía civil regular.
Además, esperan que el Congreso apruebe una reforma fiscal impulsada por el Gobierno que les daría recursos adicionales anuales por el orden de 250 millones de dólares.
Según Tijerino, esos recursos son indispensables para garantizar la seguridad a lo interno del país y para avanzar en la lucha contra el narcotráfico, pues Costa Rica se ha convertido en un «centro de distribución» de los carteles mexicanos.