La Iglesia católica nicaragüense insistió ayer en la necesidad de que haya observación nacional e internacional en las elecciones presidenciales de 2011, para garantizar la transparencia de ese proceso cívico y la estabilidad política y económica del país.
El Obispo emérito de la Diócesis de Granada, Bernardo Hombach, dijo que en otros países han sido graves las consecuencias de la falta de observación en procesos electorales, porque ha predominado la desconfianza de la gente.
“Es importante que haya observación, que haya transparencia en las elecciones del 2011. La transparencia es importantísima para que la gente tenga confianza. Lo vemos ahora no sólo en Nicaragua, en muchos países del mundo, después de las elecciones siempre hay revueltas, hechos muy deplorables, hechos sangrientos, porque falta transparencia”, explicó Hombach ayer después de oficiar la misa dominical en la Catedral Metropolitana de Managua.
Señaló que “si la gente tiene acceso de forma abierta en las elecciones, entonces la gente admitirá que perdió; y el que ganó, ganó porque la gente lo eligió”.
ES LO MÁS IMPORTANTE
El jerarca religioso pidió a las autoridades gubernamentales de Nicaragua no repetir las irregularidades que ha habido en los últimos tres procesos electorales, donde “hubo cosas deplorables y se demostró que no todo siempre fue con transparencia”.
- El Vicario de la Catedral de Managua, Bismark Conde, manifestó ayer que la Iglesia espera que durante el período de campaña electoral los candidatos presidenciales no se dediquen a ofender.
El Obispo emérito de la Diócesis de Granada, Bernardo Hombach, dijo que esperan elecciones justas y que sean bien transparentes, donde haya acceso a controles abiertos.
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“La transparencia en estos momentos es lo más importantes y se necesita realmente una observación en las elecciones de Nicaragua en el 2011 (…) Esperamos que el Gobierno y los responsables de manejar las elecciones comprendan que, sin una transparencia, las elecciones no sirven para mucho porque causan automáticamente desconfianzas, porque la gente se pregunta por qué no podemos controlar el manejo electoral”, enfatizó.
En las elecciones municipales del 2008 el Consejo Supremo Electoral (CSE), presidido por el hoy magistrado de facto Roberto Rivas, no permitió la participación de organismos de observación nacionales e internacionales, lo que aprovechó el partido de gobierno, el Frente Sandinista (FSLN), para hacer un fraude.
La oposición acusó al CSE de haberles despojado de al menos 40 alcaldías, mediante la manipulación de actas de escrutinio, para adjudicarlas al FSLN.
Esas irregularidades fueron confirmadas por partidos de oposición y organismos de observación nacional, que se mantuvieron vigilantes desde afuera de las Juntas Receptoras de Votos.
ENTRE MÁS OBSERVADORES, MEJOR
El Vicario de la Catedral de Managua, Bismark Conde, dijo ayer que la Iglesia espera la participación de observadores para que no haya desconfianza entre los votantes.
“La Iglesia ha sugerido que entre más observadores hayan todos los partidos quedarán contentos, porque pienso que eso (la observación) garantiza unas buenas elecciones. Esperamos que muchas instituciones que hay aquí puedan observar el proceso electoral. Repito, entre más observadores haya, se garantizará y fortalecerá el voto del ciudadano”, apuntó.
En Nicaragua los principales observadores electorales son Ética y Transparencia (EyT) y el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), pero el CSE prohibió a estas entidades observar las elecciones municipales de 2008 y las regionales de 2010.
RIVAS: SÓLO ACOMPAÑAMIENTO
El magistrado electoral de facto Roberto Rivas volvió a menospreciar la observación electoral, en los últimos días, al repetir que sólo permitirá el acompañamiento electoral.
“Yo no le veo mayor dificultad a la terminología. Lo importante es la presencia de personas. El Consejo no ha dicho nunca que no va a haber presencia. Lógicamente, la ley ordena que hay que hacer un reglamento. Ahora, cómo se le llame, eso ya será cuestión de silogismos, se les llame acompañamiento, observadores, eso ya es otro asunto”, dijo Rivas a medios de comunicación oficialistas.
Indicó que “aquí lo importante es que haya presencia, si eso genera más confianza; lo importante es irle agregando al proceso electoral elementos que generen confianza, para que los resultados, como todos los anteriores, sean legítimos y el pueblo se sienta tranquilo de haber hablado y haberse expresado por la boca de las urnas”.
Rivas acusó a los medios de comunicación independientes de no contribuir a crear un espacio de confianza entre los votantes, al difundir información que no está apegada a la verdad.
“Aquí no queremos medios amarillistas que digan que todo está bien, queremos que se digan las verdades; que si hay algo malo que el Consejo esté haciendo, que se diga, y que si hay algo bueno, también que lo digan. Pero que no comiencen a ver las cosas únicamente con una arista negativa, sino que la vean con una perspectiva positiva de cara al futuro de Nicaragua”, declaró.
El magistrado electoral de facto amenazó hace semanas con inhibir a los organismos que utilicen fondos públicos de terceros países, para capacitar a miembros de partidos políticos para el proceso electoral.
Añadió que ojalá los candidatos no se dediquen a “sacar trapos sucios” durante el periodo de campaña, y que las promesas electorales sean objetivas, “porque la gente lo que quiere saber son de programas reales”.
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