Finalizando diciembre y a la vista el año nuevo 2011, debemos reconocer que en este mes hay desborde de alegría y regocijo cristiano por tres acontecimientos religiosos de mucha historia y de mucho amor cristiano. Así, a saber el culto y fervor a la Inmaculada Concepción de María y el sentimental regocijo por el advenimiento del Mesías verdadero, y en enero el marcado acontecimiento de la venida de los Reyes Magos. Nosotros los cristianos nos entregamos con entusiasmo a vivir con mucha solidaridad familiar los señalados acontecimientos bien incubados por nuestros abuelos y queridos padres de familia, y reforzados por los respetables clérigos de mucha responsabilidad como ministros de Dios ¡Valga!
Edgardo Buitrago dejó huellas sobresalientes en su tránsito por muchos años, como jurista, catedrático, parlamentario, notable y estudioso fecundo de la obra dariana de su total entrega de estudio y culto a la sagrada Virgen María.
Tuve vínculos amistosos y fraternos con Edgardo, sus recomendados padres y resto de familiares. He recibido por envío de Merceditas, hija dilecta de Edgardo y muy celosa del cuido del archivo Rubén Darío y de toda la extensa biblioteca de su padre, dos textos que me han resultado de mucho beneficio intelectual, por conocer muchas y destacadas labores de la vida de Edgardo.
El primer texto es el titulado: Las Purísimas (Segunda Edición a cargo del director general del Instituto Nicaragüense de Cultura; y el segundo, todo el contenido de la vida y muerte de mi fraterno Edgardo). Por ahora comento y por razones de espacio brevemente el primer texto por estimar que resulta muy oportuno divulgar lo valioso de lo con formativo de este libro que lleva al lector de la manos de Edgardo de conocer, saber y comprender lo valioso del significado del veterano culto a la Inmaculada Concepción, ya definida en el concepto religioso de carácter nacional en su forma lo mismo que en la fase propia de lo regional, particularmente en León, Masaya y Granada. Días antes de su muerte Edgardo estuvo revisando los originales para esta segunda edición que se reputa -y así debe considerarse- como un “trabajo historiográfico, que reúne los orígenes de la tradición del culto y devoción a la Inmaculada Concepción de María, y su despliegue a través de tres siglos”.
En verdad las Purísimas cautivan y despiertan el entusiasmo de quienes tenemos dentro de nuestros corazones el insondable amor por María; y este libro publicado por primera vez en 1959 registra dos opiniones valiosas, siendo la primera la de mi recordado Maestro, doctor Mariano Fiallos Gil, que dice: “El doctor Buitrago ha sabido captar, en el estudio que aquí se publica, el espíritu de estas fiestas, adornadas de la ingenuidad popular, de la poesía popular que es siempre aspiración y esperanza de una vida de alegría y refrigerio”. Por su lado LA PRENSA emitió esta opinión, en un tono muy responsable y con amor de patria. Leamos: “Un ensayo que deberá citarse siempre que se quiera conocer la vasta resonancia popular que ha tenido y tiene en Nicaragua la devoción a La Purísima”.
Buitrago analiza documentalmente las formas de esta devoción en El Viejo, León y Granada. Las novenas, los cantos, los bailes populares, los dulces y demás golosinas que se acostumbran regalar en los rezos.
Bien, Edgardo, te garantizo que mi recuerdo a tu persona tiene un caudal de afecto, admiración y simpatía intelectual.
El autor es Miembro del Instituto de Estudios Modernistas de Valencia. España.
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