Oposición y chavismo piden apoyo

El oficialismo y la oposición aguardaban ayer la instalación, a partir de hoy, de una nueva Asamblea Nacional (AN) con llamadas a sus seguidores para que acompañen con marchas de apoyo y de manera pacífica el acto de instalación del Legislativo.

 Los diputados opositores se unirán a las protestas de la población como una manera de enfrentar al oficialismo. LA PRENSA/AFP/MIGUEL GUTIÉRREZ

CARACAS/EFE

El oficialismo y la oposición aguardaban ayer la instalación, a partir de hoy, de una nueva Asamblea Nacional (AN) con llamadas a sus seguidores para que acompañen con marchas de apoyo y de manera pacífica el acto de instalación del Legislativo.

Tal y como han insistido en los últimos días, ambos bloques apuraban las horas con el objetivo de movilizar a sus seguidores para que acudan a las dos manifestaciones que han convocado y que cubrirán recorridos diferentes y cercanos a la sede parlamentaria en la capital venezolana.

“Hago un llamado al otro sector que acompañará a los diputados de oposición a que lo hagan en paz y que sea una fiesta para todos, que nos encontremos en la calle sin descalificarnos”, declaró el diputado electo oficialista Robert Serra.

En la misma línea, el opositor Ismael García pidió a sus simpatizantes que vayan “a apoyar a la democracia” en lo que recalcó que debe ser “un acto democrático”.

La mayoría oficialista repetirá la mayoría absoluta (98 diputados) en el Parlamento en el que promete profundizar el socialismo, mientras que la oposición regresa a la Asamblea cinco años después con un grupo minoritario (67 legisladores) y la pretensión de hacerse sentir. Los parlamentarios fueron electos el pasado 26 de septiembre para el periodo 2011-2016.

La Asamblea para el período 2011-2016 nace bajo el signo de la polémica, ya que deberá compartir, durante los próximos 18 meses, su función legisladora con el presidente Hugo Chávez, quien fue habilitado para decretar leyes en ese lapso por la amplia mayoría oficialista del Parlamento saliente.

La aprobación de la llamada Ley Habilitante para el mandatario, la cuarta que recibe desde que en 1999 asumió el Gobierno, fue condenada por la oposición, que la calificó como un “golpe de Estado por el Estado” porque con ello se “hipotecó” a la nueva AN.

Con la nueva legislatura regresará al Parlamento la oposición, después de boicotear las elecciones de 2005, algo que muchos de sus portavoces ha asumido como un error con grave y alto costo político. A lo largo de los últimos cinco años, una docena de diputados que obtuvieron el cargo arropados por Chávez pasaron a la oposición, lo que representó la única resistencia a la maquinaria oficialista.

En la nueva Asamblea, la oposición trabajará “unida” y va “a hacer que el Gobierno rinda cuenta” de sus actos, dijo la diputada electa opositora María Corina Machado, para quien el panorama no se presenta fácil por la inferioridad numérica y el temor a que se cierren “espacios a la discusión plural” por parte de la dirección del órgano.

El politólogo venezolano John Magdaleno declaró que la nueva AN será “un escenario donde se dará un simulacro de debate” porque, argumentó, el de Chávez es “un régimen donde lo que cuenta es el poder fáctico”, que ejercerá con la Habilitante.

Lo que le queda a la oposición, añadió, “es presionar de cara a la opinión pública” y promover proyectos “que se conecten con las aspiraciones del pueblo, como leyes en materia de seguridad social y personal, donde el oficialismo no ha hecho nada”.

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