MÉXICO/ AFP
México vivió un violento fin de semana que dejó 51 muertos, incluidos 15 hombres que fueron decapitados en el castigado puerto de Acapulco, relacionados con la disputa de los cárteles por una de las rutas de mayor tráfico de droga hacia Estados Unidos, según autoridades.
Las muertes se produjeron en Guerrero, Chihuahua, y en la capital mexicana, donde las organizaciones están enfrentadas en medio de la ofensiva contra el narcotráfico.
La escalada de violencia azotó principalmente el puerto turístico de Acapulco (Guerrero), donde, además de los 15 hombres decapitados, otros seis fueron hallados muertos dentro de un taxi y cuatro más fueron asesinados en dos hechos por separado, explicó Fernando Monreal, director de la Policía Estatal Ministerial (PEM).
Ayer policías de Acapulco localizaron en una carretera los cuerpos de tres hombres, con edades entre 21 y 35 años. Uno de ellos fue decapitado y mutilado, informó en un parte policial la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero. Según testigos, los tres hombres habrían sido secuestrados por un comando armado el sábado en la noche en una discoteca, de donde se habrían llevado a 10 personas, publicó el periódico Reforma en su página de internet.
Mientras en Chihuahua, estado del norte de México y fronterizo con Estados Unidos, fueron asesinadas 17 personas, 14 de ellas en la convulsionada Ciudad Juárez, la localidad más violenta de México, informaron autoridades estatales.
De otra parte en una populosa colonia de la capital mexicana fueron asesinados cuatro jóvenes, en un ataque armado desde un automóvil, cuando se encontraban el sábado por la noche afuera de una tienda de abarrotes, informó la procuraduría de la Ciudad de México.
Siete de las personas decapitadas en Acapulco ya fueron identificadas, e incluyen a dos menores de 17 años, indicó a la prensa local, David Augusto Sotelo, fiscal de Guerrero.
Los asesinatos en Acapulco tienen relación con el homicidio en septiembre pasado de 22 turistas provenientes del vecino estado de Michoacán, confundidos con integrantes de La Familia, un cártel local que mantiene una férrea lucha con Los Zetas aliados al cártel del Pacífico Sur, dijo Bernardo Espino, coordinador de delegaciones de la fiscalía.
La consultora privada estadounidense en temas de seguridad Stratfor aseguró que La Familia se alió con “El Chapo” y con el Cartel del Golfo, creando el grupo “La Nueva Federación” para proteger sus territorios del embate de Los Zetas y del Cartel del Pacífico Sur, una nueva organización.
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