Los pobladores del barrio Milagro de Dios sumaron ayer domingo un día más de estar sin el servicio de agua potable, para totalizar cuatro. El sábado optaron por abrir hoyos sobre las calles y colocar llaves de pase en las tuberías madres para tratar de conseguir un poco del vital líquido.
A pesar de que la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) dijo, a través de sus voceros, que enviarían a una cuadrilla para resolver el problema, los afectados manifestaron que ayer nadie llegó.
Algunos habitantes responsabilizan de la falta de agua a Enacal, ya que en meses pasados realizaron un proyecto de cambio de tuberías. Desde esa fecha aseguran que han sufrido constantes cortes del servicio de agua potable.
“Antes que cambiaran las tuberías el agua venía todos los días, pero de seis meses para acá el chorro viene más chirre, y en ciertas casas”, se quejó Ivonne Sequeira, habitante del Milagro de Dios.
“Lo que debe pasar es que no abren las llaves al máximo, por eso el agua no llega con la fuerza que debería”, expresó Lorena Isabel Martínez, quien tiene 14 años de habitar en el Milagro de Dios. Señaló también que en el verano es cuando más se registra el problema.
GASTOS EXTRAS
Algunos pobladores manifiestan que la falta de agua les ha ocasionado gastos extras, ya que, aunque no tienen que pagar por el agua, sí por el acarreo desde otros barrios.
“Diario estamos pagando 40 córdobas para que nos llenen un barril, y nosotros tenemos dos. Entonces se nos hacen 80 córdobas que antes no sacábamos (gastar)”, aseguró Lisseth Reyes.
Además se quejaron de que en el barrio Las Jagüitas, vecino al Milagro de Dios, hay una piscina que a diario sus dueños llenan de agua, y en donde le cobran 10 córdobas a cada persona por bañarse en ella, mientras que la población sufre de la falta del vital líquido.
En barrios como Villa Vallarta y San Judas, por ejemplo, se reportaron cortes de agua este fin de semana.
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