MADRID/AP
La Policía española arrestó este martes a 13 personas acusadas de pertenecer a grupos proscritos por sus vínculos con la organización separatista vasca ETA.
Las detenciones tuvieron lugar de madrugada en el País Vasco, la vecina región de Navarra y en Francia. Los 13 formaban parte presuntamente de Ekin y Askatasuna, dos organizaciones ilegalizadas por su apoyo a ETA.
La operación se produjo apenas una semana después de que ETA anunciase un alto el fuego permanente, general y verificable por la comunidad internacional.
Sin embargo, el gobierno español insiste en que la única salida para ETA es abandonar definitivamente las armas y la violencia.
«Cabría decir que no ha sido una buena noche para el entorno de ETA», afirmó el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. «Como vengo reiterando, la lucha antiterrorista continua y las fuerzas de seguridad no están dispuestas a que las organizaciones ilegales vuelvan a resurgir».
«La lucha antiterrorista continua con firmeza y con determinación», añadió.
ETA, considerada una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, ha matado a más de 825 personas desde finales de 1960, en su campaña por un País Vasco independiente de España y de Francia.