“Cada simposio renace al genio”

María Manuela Sacasa, escritora leonesa, habla de su relación desde muy niña con la figura de Rubén Darío, el ambiente familiar y las lecturas de Salomón de la Selva que la llevaron a conocer mejor ese mundo

En la tumba de Rubén Darío depositando una ofrenda floral. LA PRENSA/ A. AGÜERO

Por Isidro Rodríguez Silva

La primera vez que miré a María Manuela Sacasa de Prego fue cuando Clemente Guido, entonces director del INC, la presentó como la nueva directora de Relacionas Internacionales de esa institución cultural. María Manuela Sacasa de Prego pertenece a una generación de mujeres entregadas a la cultura nacional, especialmente en la promoción artística. Su nombre se suma a la lista de María Teresa Sánchez, Lola Soriano, Socorro Bonilla Castellón, Gladys Ramírez, entre otras.

Este amor a la cultura nació de un ambiente familiar artístico, donde destacaba la poesía y la pintura. Pero sobre todo en un León que contaba con el primer teatro municipal construido en el país en 1885. En 1957 fue elegida Musa Rubén Darío y desde ese momento se ha dedicado con pasión y empeño tenaz a la divulgación y valorización de la vida y obra de Rubén Darío. Por eso creó los Simposios, sometiéndolos a la consideración de la Alcaldía Municipal y a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua-León, quienes acogieron su idea y la apoyaron.

Ha impartido numerosas conferencias sobre Darío y sobre literatura nicaragüense en países del istmo y el Caribe. Actualmente es Directora General del Simposio Internacional Rubén Darío, que en estos años ha reunido a importantes críticos y estudiosos de Darío de diferentes partes del mundo. Por su labor dariana ha recibido diferentes distinciones: Diploma de Guardia de Honor Rubén Darío (1978), Diploma del Instituto Cultural Rubén Darío de Chile y Diploma del Museo Archivo de León. Orden Independencia Cultural Rubén Darío. Diploma de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Diploma del Instituto Hondureño de Cultura Hispánica. Diploma del Ministerio de Cultura de El Salvador en algunos.

Poeta, ganadora de premios por su poesía ha convertido el Teatro Municipal José de la Cruz Mena en el corazón del arte y la cultura leonesa. Actualmente es Presidenta del Instituto Rubén Darío y miembro de la Junta Directiva de la Asociación Amigos del Teatro Municipal, ocupando el cargo de directora del mismo.

Joaquín Sacasa escribió estos versos: «Rubén que aún muerto prosigue todavía/ siendo el primer panida del habla castellana/ la gloria de tus versos, tu genial poesía/ Perdurará lo mismo ayer, hoy y mañana». ¿Es ésta la fuente de su veneración por Darío?

Sinceramente sí, vengo de familia de poetas, en mi casa mi padre se reunía con todos sus amigos que eran poetas como Alfonso Cortés cuando salía de su hospital, quien llegaba con su hermana María Luisa, Cornelio Sosa, Ulises Terán, Ariel Medrano, Antenor Sandino Hernández, y muchos más y la plática se centraba en comentar los libros de los grandes internacionales y dar a conocer lo nuevo que ellos estaban escribiendo, y después cuando mi padre le comentaba a mi madre lo platicado, allí estábamos nosotras escuchando, preguntando, asimilando.

¿Qué relación genealógica tienen con Salomón de la Selva y por qué el poeta de El soldado desconocido, dijo: «Nicaragua es el país que inventó Darío»?

Salomón y mi madre Yina de la Selva fueron hermanos, escuchar a Salomón mantenía a la familia sentada por horas, además los De la Selva siempre fueron muy unidos, cada año viajábamos a México a reunirnos con toda la familia de mi madre, pues solo ella de once hermanos se quedó en Nicaragua. Y con respecto a la frase que dice Salomón sobre Nicaragua, si no fuera por Darío, no estuviéramos entre las grandes naciones de la literatura, Darío inventó una Patria grande como él la soñó.

En la introducción miradas críticas sobre Rubén Darío, de Nicasio Urbina, él afirma: «Darío sigue siendo ejemplar y seminal en la crítica literaria latinoamericana». ¿Cómo relaciona este concepto con los simposios internacionales Rubén Darío?

Los simposios internacionales fueron creados precisamente para confirmar este concepto, basta leer a los grandes estudiosos de la literatura, los grandes escritores, poetas, para confirmar que existe un antes y un después de Darío y que él sigue siendo la fuente para el desarrollo de la literatura actual.

Recuerdo una frase de mi tío Salomón que dice: «Solo él es augusto»… Salomón fue el primer traductor de Darío al inglés, su secretario cuando llegó a Nueva York, cuando leyó Darío en la Universidad de Columbia su poema Pax y quien le presentó a Huntington. En el transcurso de los ocho simposios realizados hemos sabido que Darío es fuente de estudio e investigación en todo el mundo.

Dos eventos literarios de trascendencia internacional se efectúan en Nicaragua, el Simposio Internacional Rubén Darío en León y Festival de Poesía en Granada. ¿Cómo los valora y como los diferencia?

Los dos son excelentes y necesarios eventos. Son diferentes en su concepción, uno: el de León es académico para honrar, conocer más profundamente a Darío y confirmar que sigue siendo quien nos guía y orienta.

El Festival de Granada es una fiesta que atrae a los poetas del mundo como una oportunidad de darnos a conocer y darse a conocer, confirma que la poesía es la esperanza del mundo como dijo Francisco de Asís Fernández. Los dos se complementan porque si no se conoce al maestro bien no pueden conocerse a sus buenos alumnos. Por eso los invito a que asistamos a los dos, que nos unamos en hacer crecer a los dos más grandes eventos internacionales de Nicaragua en cuanto a literatura y arte.

¿Cómo valora la calidad académica y crítica de los expositores en los simposios?

Todos son excelentes, pero por supuesto hemos tenido personalidades maravillosas, que además de presentar un estudio profundo, lo saben decir y atraen conquistando al público.

¿Qué caracteriza al simposio de este año, Rubén Darío: Esperanza y solidaridad?

Rubén fue profeta, necesitamos en el mundo actual de llenarnos de esa Esperanza que nos enseñó Darío para que nuestra América sea verdaderamente como él nos lo dijo: «Nuestra tierra está hecha de vigor y de gloria, nuestra tierra está hecha para la Humanidad» y llenarnos de esa solidaridad que Darío demostró para con su América. Son dos palabras claves para evitar catástrofes. Dos palabras que haciendo que cobren vida son salvadoras.

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