Luis E. Martínez/ CORRESPONSAL/ MATAGALPA.- Investigadores policiales permanecen en el municipio matagalpino de Río Blanco, siguiendo pistas sobre la identidad de las personas que mataron a balazos a tres empleados de una empresa distribuidora de golosinas, la tarde del pasado viernes.
Sin precisar mayores detalles, el subcomisionado Marvin Pérez Castro, segundo jefe departamental de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía en Matagalpa, confirmó que el móvil del crimen fue el robo.
“Hubo robo, pero no hemos determinado cuánto se robaron”, dijo Pérez telefónicamente la tarde de ayer, indicando que “les robaron el dinero que (las víctimas) habían cobrado en el día”, porque antes habían hecho depósitos bancarios a favor de la empresa para la cual trabajaban.
Arling José Orozco Mendoza, de 22 años; Ismael Díaz Guido, de 35 y José Esteban Escobar, de 22; fueron ultimados a balazos por personas hasta ahora sin identificar, en un asalto registrado el viernes.
Los tres iban en el camión blanco, con placas M 128432, el cual pertenece a una empresa identificada por la razón social de Improsa y alquilado a la compañía Dimant, distribuidora de productos Yummies, en Juigalpa, Chontales, refiere un informe de la Secretaría Ejecutiva de la Policía, en Matagalpa.
Un grupo de asaltantes los interceptó cuando los repartidores estaban un kilómetro al este del empalme de Wanawana, siete kilómetros al norte del poblado de Río Blanco con dirección a Mulukukú, este último en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
NIEGAN ENFRENTAMIENTO
El subcomisionado Pérez negó que los repartidores se hayan enfrentado a tiros con los ladrones, indicando que las víctimas andaban sin armas.
Presuntamente, los asaltantes dispararon contra el vehículo para obligar al conductor Díaz a que detuviera la marcha.
De acuerdo con los informes policiales, a Díaz lo golpearon en la cabeza y luego los asaltantes obligaron a las víctimas a subirse en el contenedor en la parte trasera del camión. Ahí les dispararon a los tres en la cabeza.
Díaz y su ayudante Escobar, ambos originarios de Boaco, murieron en el acto, mientras que Orozco, quien era de Río Blanco, fue encontrado con vida por personas que pasaban por el lugar y avisaron a la Policía.
Agentes policiales lo llevaban al centro de salud de Río Blanco, pero falleció en el trayecto. Hasta ayer la Policía y el Ejército buscaba a los delincuentes.
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