La falta de unidad de la oposición es, a juicio del Embajador de Estados Unidos, Robert Callahan, el factor que otorgará fácilmente el triunfo electoral al presidente Daniel Ortega, quien pretende buscar la reelección este año a pesar de que la Constitución de la Nación se lo prohíbe.
Durante un encuentro de embajadores de Estados Unidos en Centroamérica, organizado por el centro de análisis Woodrow Wilson, Callahan expresó ayer: “Preveo que Daniel Ortega gane, si la oposición es incapaz de unirse”.
Agregó que “la oposición legal está fragmentada, no tiene fondos y está sujeta a las ambiciones personales de sus líderes”.
El diplomático señaló que una ventaja para la candidatura de Ortega son los programas sociales y la lucha contra la pobreza que implementa su gobierno.
“En la Embajada tenemos algunos problemas con el compromiso democrático del partido sandinista, y hay algunas serias preocupaciones sobre la legitimidad de la candidatura de Ortega”, enfatizó Callahan.
EL GASTO ELECTORERO
Carlos García, de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), calificó de acertadas las declaraciones del embajador Callahan, pero dijo que la unidad opositora “es difícil pero no imposible”.
El diputado liberal José Pallais coincidió con el diplomático estadounidense, en que Ortega tiene ventajas por manejar recursos del Presupuesto del país, más fondos de Venezuela, y calculó que la inversión electorera del gobernante Frente Sandinista (FSLN) oscila entre 60 y 100 millones de dólares.
El diputado Javier Vallejos, de la Bancada Democrática (BDN), comentó que la incidencia de caudillos no “abona en nada a la unidad, ni a la democracia”, refiriéndose al liberal Arnoldo Alemán y al sandinista Daniel Ortega.
El vocero del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Leonel Teller, agradeció el “respeto y no injerencismo del embajador Callahan” y aseguró que la carta enviada ayer por el ex presidente Arnoldo Alemán a Fabio Gadea, invitándole a volver a ese partido y, por ende, a desistir de su candidatura, no fue provocada por esas declaraciones, ya que el PLC “no responde a las agendas de medios de comunicación, ni de ninguna agrupación empresarial o países con representación diplomática”.
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