MUNICH/ AP
Estados Unidos dejó claro ayer que apoyará con su poder e influencia las reformas que emprenda el nuevo vicepresidente de Egipto, con la afirmación de la secretaria de Estado norteamericana de que es crucial el respaldo de la comunidad internacional para impedir que extremistas se apoderen de la transición política en esa nación árabe.
Un “temporal perfecto de dificultades económicas, represión y descontento popular podría desestabilizar al Medio Oriente”, afirmó Clinton, quien expresó el respaldo firme de Washington a las medidas que adopte el vicepresidente egipcio Omar Suleiman.
Clinton emitió sus comentarios durante una conferencia internacional de seguridad efectuada en Munich.
La funcionaria dejó entrever que Estados Unidos considera que el presidente egipcio Hosni Mubarak ha puesto en marcha la “transición ordenada” que Washington le solicitó con el nombramiento de Suleiman, el compromiso de que no busque la reelección en los comicios de septiembre próximo y el retiro de su hijo Gamal de la escena de la sucesión.
“Debemos enviar un mensaje coherente de apoyo a la transición ordenada que ha dado inicio” en Egipto, dijo Clinton ante funcionarios, políticos, expertos de seguridad y analistas.
Suleiman, designado primer vicepresidente en el régimen de Mubarak, que ha durado tres décadas, emprendió contactos con personalidades de la oposición, a las que antes ignoraba el Gobierno, y se ha propuesto hacer reformas constitucionales y otros cambios antes de las elecciones. Fue ascendido a vicepresidente después de desempeñarse como jefe de inteligencia en medio de las protestas antigubernamentales violentas con las que miles de civiles pretenden el derrocamiento de Mubarak.
Clinton dijo que es esencial el apoyo a las medidas que adopte Suleiman a pesar del riesgo de inestabilidad de corto plazo, como lo ejemplifican las versiones de la jornada sobre un supuesto atentado explosivo contra una tubería que transporta petróleo en la Península del Sinaí.
Un portavoz de una compañía de gas egipcia dijo que la explosión e incendio que ocurrieron ayer se debieron a una fuga de gas. Una autoridad regional había mencionado antes la posibilidad de que se hubiera tratado de un acto de sabotaje.
Las versiones de este tipo, sin sustento, “resaltan los desafíos que afrontamos en el curso que seguiremos en este periodo”, manifestó Clinton. “Existen fuerzas que están haciendo su trabajo en una sociedad y en particular una que afronta este tipo de desafíos y las cuales intentarán frustrar o apoderarse del proceso en la persecución de sus objetivos específicos”, dijo la funcionaria.
Con sus declaraciones, Clinton se desmarcó de la postura previa del gobierno del presidente Barack Obama, que se centraba casi totalmente en la necesidad de que la transición comenzara de inmediato.
La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, apremió ayer a los gobernantes en el Medio Oriente a emprender reformas democráticas para responder a un descontento cada vez mayor en la región, a pesar del riesgo de inestabilidad en el corto plazo en países como Egipto, Túnez y Yemen. Clinton dijo que el cambio es una “necesidad estratégica que fortalecerá a las naciones árabes y llevará más prosperidad a sus pueblos (…)”.
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